domingo, 3 de junio de 2018

Averigua con Automator, Dropbox e iCal la IP pública de tu casa u oficina (2)

Hace más de cuatro años (febrero de 2014) escribí una entrada llamada “Averigua con Automator, Dropbox e iCal la IP pública de tu casa u oficina”. En la que comentaba las soluciones que yo había ido encontrando para acceder remotamente a la red de casa o de la oficina y de este modo poder acceder a archivos ubicados en algún ordenador.

Partíamos de la base de que no disponíamos de una IP fija y que tampoco utilizábamos servicios como DynDNS o similares que nos permitieran asignar de forma gratuita un nombre de dominio a nuestra IP. Si ésta no era fija, un software cliente instalado en el Mac se encargaba de actualizarla en la base de datos de DynDNS o el servicio correspondiente. Este software no es siempre gratuito, de hecho dejó de serlo en el caso de DynDns, aunque si es algo que realmente necesitamos no resulta caro.

Me diréis, y con razón, que muchos routers -o mejor aún, muchos NAS- son compatibles con estos tipos de servicio DynDNS y pueden hacer innecesarias soluciones como la que os propongo. Pero si os gusta trastear un poco con el Mac, seguid leyendo.

Yo proponía una solución basada en Automator, DropBox y Calendario, que de forma resumida, es crear un flujo de trabajo que obtiene la IP y crea con ella un documento de texto que guarda en la nube. Para que esto se haga de forma automática, añadimos un evento repetido en Calendario que ejecutará la aplicación con la frecuencia que indiquemos.

Así, allí donde estemos, podremos consultar la IP siempre actualizada leyendo el documento de texto que se va guardando en nuestra carpeta DropBox, Box, Google Drive, OneDrive o cualquier servicio similar con el que podamos sincronizar una carpeta de nuestro Mac.

Para que Automator averiguara la IP proponía varias web que comprueban y facilitan nuestra dirección IP pública. Después de cuatro años he comprobado que algunas ya no funcionan. Y me he dado cuenta gracias a Valerie Newville, que en un amable correo electrónico me propone añadir a la lista una nueva página que considera como “una mejor alternativa, clara y libre de anuncios”.

Actualizo por tanto el listado, y por supuesto añado la interesante aportación de Valerie:

http://checkip.eurodyndns.org
http://monip.org
http://checkrealip.com
http://dynamic.zoneedit.com/checkip.html
http://www.raffar.com/checkip/
http://icanhazip.com
http://mwburden.com/cgi-bin/getipaddr
http://whatismyip.org
https://es.vpnmentor.com/tools/ipinfo/

El flujo de trabajo de Automator para averiguar la IP y enviarla es el siguiente:

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La Acción Obtener las URL especificadas hará que Automator acceda a una de las web que hemos visto antes para  que ésta le facilite la IP pública de nuestro router.
La Acción Obtener texto de página web copiará el texto de la página, entre el que está la dirección IP que necesitamos.
La Acción Nuevo archivo de texto creará con el texto obtenido un nuevo documento de Textedit en la carpeta Dropbox (o la carpeta de otra nube).
Observad que se ha activado la casilla Reemplazar archivos existentes.

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Es importante que el flujo o una copia de éste se guarde como aplicación, ya que de lo contrario el evento de Calendario se limitará a abrir Automator y el workflow no se ejecutará.
Ya en el Calendario crearemos el evento recurrente, indicando la hora y estableciendo como “alarma” que se abra la aplicación creada con Automator.

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Y esto es todo; a las horas indicadas, el Calendario abrirá el flujo de trabajo que hemos creado y guardado como aplicación en Automator, y ésta creará en la carpeta correspondiente el archivo de texto con nuestra IP y que podremos consultar desde cualquier sitio:

También mencioné una Acción de Automator llamada Get IP creada por Matthew Thomas publicada en Automator World, y que podemos descargar y añadir a la Biblioteca de Acciones de Automator de nuestro ordenador haciendo doble clic sobre ella. Esta Acción ejecuta un script que obtiene la IP pública, y en el flujo de trabajo anterior reemplazaría a Obtener las URL especificadas. Para que funcione correctamente, en este caso la segunda Acción sería Copiar en el Portapapeles:

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Se entiende que este flujo de trabajo se lleva a cabo en un Mac que suele estar encendido en la oficina o en casa en las horas indicadas en el Calendario. O al menos, que hayamos programado en Preferencias del Sistema > Economizador > Programar para que se inicie solo automáticamente -aunque sólo sea para enviar la IP- y que luego se vuelva a apagar.

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En mi caso, el viejo Mac de la oficina si está programado para encenderse solo todas las mañanas, pero por otro motivo: es un Mini que aún soporta la recepción de faxes (si, ya se que estamos en el siglo XXI) y que al recibirlos me los envía por mail. Aprovechando este encendido rutinario he hecho un cambio en el flujo de trabajo: en vez de ser el Calendario el que activa a una hora dada la aplicación que envía la IP, he añadido la aplicación a los Items de arranque de inicio de sesión del Usuario.

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lunes, 23 de abril de 2018

Con Fluid puedes convertir apps online en aplicaciones de macOS

Fluid es una utilidad muy sencilla que te permite convertir esas aplicaciones online que usas frecuentemente en lo más parecido a programas de macOS. Dicho de otro modo, utiliza el motor open-source WebKit para crear aplicaciones Cocoa partiendo de la URL de aplicaciones online como las de Google, Facebook o Twitter. Para crear una de estas SSB (site-specific browsers) sólo hay que pegar una URL y hacer un par de clics. ¿Que no hay app oficial de Twitter? Pues te la creas tu mismo partiendo de la URL de la web.
Para crear una aplicación sólo necesitas pegar la URL y darle nombre.

En un primer momento no acababa de verle la gracia a todo esto: si tengo en favoritos las URL y puedo tener varias pestañas abiertas, o abrir más de una ventana de Safari o Chrome… ¿cuál es la ventaja?.

Pero al darme cuenta de que estos mini-navegadores son para el Mac aplicaciones reales y que se pueden gestionar como tales, la cosa cambia:

  • Se pueden añadir al Dock como una aplicación más
  • Aparecen identificadas como aplicaciones en la barra superior
  • Sus ventanas se pueden gestionar con Mission Control con un simple gesto
  • Puedes usar CMD + Tabulador para moverte entre ellas y otras aplicaciones
  • Las cierras con el CMD + Q habitual
  • Y como aplicaciones que son, tienen sus propias Preferencias, pero con opciones interesantes, como decidir si la ventana flota en primer plano sobre las otras, o si las prefieres transparentes, o si quieres definir atajos de teclado
  • Por cierto, las ventanas recuerdan el tamaño y su posición cuando las vuelves a abrir.



Con las aplicaciones Fluid puedes usar Mission Control, CMD+TAB, añadirlas al Dock...
El panel de Preferencias de las aplicaciones Fluid ofrecen opciones interesantes

Fluid es gratuito y puedes crear todas las apps que quieras, aunque hay funciones extra de pago (5$), como poder usar las aplicaciones a pantalla completa o fijarlas a la barra de estado.

Aunque Fluid intenta asignar el icono correspondiente a cada app, si esto no ocurre, es muy sencillo descargar de internet el icono PNG correspondiente (ya “recortado”) y, tras abrir la ventana de información, pegarlo sobre el icono por defecto de la parte superior izquierda.

Creo que, como mínimo por curiosidad, vale la pena echar un vistazo a Fluid. Yo ya he convertido en aplicaciones los servicios online de Google que suelo usar frecuentemente.


sábado, 21 de abril de 2018

SanDisk iXpand, “un pendrive para iOS”

La unidad iXpand de SanDisk
Pongo entre comillas lo de “un pendrive para iOS” porque ya sabéis que no existe la posibilidad de conectar directamente un pendrive o memoria USB a un iPhone ó iPad. Si, existen soluciones que hacen “de puente” entre el pendrive y nuestro dispositivo, del mismo modo que existen gadgets que funcionan como adaptadores para leer tarjetas de memoria SD, pero no podemos conectar “por las buenas” cualquier pendrive a un iPhone o iPad, y esto es algo que podemos echar de menos en ciertas ocasiones.
Uno de los dispositivos de Photofast: el EVO Lightning-USB







Existen algunos dispositivos que disponen tanto de un conector lightning como de un conector USB. Estos pueden tener el aspecto de un pendrive dual (USB-C/USB) o adoptar otras formas, como la “J” de los Leef o del modelo de SanDisk que estoy probando. No sé quién ha copiado a quien, pero la forma en que el conector rodea la parte inferior del iPhone o del iPad es ingeniosa y permite usarlos sin encontrarnos con algo que sobresale y haciéndose incómodo o peligroso para el propio conector.

¿Para qué querrías conectar un pendrive a un iPad si puedes tenerlo todo en la nube?

En mi caso por estos motivos:

  • No siempre tengo acceso a la nube: En ocasiones viajo o me desplazo por lugares sin cobertura de datos o ésta es mala. Y no hace falta desplazarse al extranjero; hay muchos lugares, especialmente en zonas rurales, en los que es difícil o imposible tener una conexión a internet.
  • No puedo o quiero guardar todo en el iPad ó iPhone: En un viaje, es fácil “llenar el carrete” haciendo fotos y filmando videos, y aunque dispongamos de suficiente espacio en iCloud y hayamos activado la opción de optimizar almacenamiento, si la conexión a internet no es suficientemente buena, los originales de las fotos tardan en subir a la nube y en ser reemplazados en el iPhone por las versiones optimizadas reducidas. Por otro lado, si quiero llevar conmigo películas de cierto peso, además de disponer del espacio necesario en mi dispositivo iOS, transferir éstas desde el ordenador al iPad a través de la nube es muy lento, incluso resulta demasiado lento hacerlo dentro de la red local.
  • Copiar muchos documentos y archivos multimedia pesados: Arrastrar archivos, carpetas y sus subcarpetas, desde el Finder o el Explorador de Archivos a un “pendrive” USB 3.0 es cómodo y mucho más rápido.


¿Porqué SanDisk?

Es por todo esto por lo que me he decidido a probar un dispositivo que para el Mac o el PC funcione exactamente igual que cualquier pendrive convencional pero que se pueda conectar directamente al iPhone ó iPad. Como ya decía antes, existen muchas soluciones que hacen esto, pero debemos tener en cuenta que a pesar de que la mayoría tengan un conector lightning, eso no significa que el dispositivo iOS los reconozca por las buenas.
En todos los casos es necesario instalar un software que permita esa conexión y la posterior gestión de los archivos. Esa aplicación, que se descarga de la AppStore, debe estar constantemente actualizada por el fabricante para que siga siendo compatible con las actualizaciones y nuevas versiones de iOS. Especialmente por esto he desconfiado de dispositivos de marcas desconocidas y he preferido probar con SanDisk, aunque me parece igualmente interesante la solución de Leef o incluso las de Photofast. Si no he optado por una de estas dos es porque ha sido demasiado tentador tener al alcance de la mano el iXpand en un expositor de MediaMarkt.

Estuve dudando entre elegir el iXpand o el Wireless Stick, también de SanDisk, cuya conexión desde el dispositivo iOS ó Android es vía WIFI. Este admite hacer streaming de video hasta con cinco dispositivos al mismo tiempo, pero finalmente abandoné la idea por un motivo principal: no quería preocuparme por mantener cargada otra batería (4,5 horas de uso según SanDisk).

¿Qué se puede hace con el iXpand de SanDisk?

  • Hacer “copia de seguridad y restauración del carrete de la cámara” del iPhone o   al iXpand. Una vez finalizada la copia, se te ofrece la opción de borrarlas del carrete y liberar espacio.
  • Hacer “copia de seguridad de redes sociales” (tus fotos de Facebook, Instagram y... Picasa. No acabando de entender cómo pudiera tener soporte para un desaparecido Picasa he intentado probar esta opción, para comprobar que con tu login de Google te llevan a BOLT, lo cual me parece un engaño. 
  • Hacer “copia de seguridad y restaurar contactos y calendarios.”
  • Visualizar directamente desde el iXpand documentos de Office (Word, Excel, Powerpoint) o iWork (Pages, Numbers, Keynote). Si quieres editar los documentos con Word o Pages, por ejemplo, se han de copiar primero al iPhone ó iPad (luego veremos qué opciones hay para editar y guardar).
  • Reproducir películas directamente desde iXpand sin transferirlas antes al dispositivo iOS. Estoy seguro de que éste es el motivo principal para comprar este gadget: llenarlo de películas para mantener entretenidos a los críos en un viaje. Hasta donde yo he probado, he reproducido películas en formatos MOV, m4v, AVI y MKV. Sólo en dos ocasiones la visualización con el reproductor integrado ha sido prácticamente imposible y he tenido que copiar la películas (m4v) al iPad para reproducirla con VLC Player.
  • Transferir cualquier tipo de archivo de iXpand a iOS y viceversa mediante el explorador de archivos integrado. Eso si, cuesta un poco acostumbrarse a los diferentes pasos a seguir con los “Abrir con…”, “Copiar a…” o “Guardar en…” etc. y que dependen del tipo de archivo, lo que queremos hacer con el y la compatibilidad de la aplicación de SanDisk iXpand Drive con apps como Archivos, Documentos o FileBrowser.
  • Hacer fotos o video guardando directamente en el iXpand. iXpand incluye una aplicación de cámara muy, muy básica, por no decir cutre, que permite disparar fotos y grabar video aunque sin ninguna opción. Nada de TimeLapse, ni cámara lenta, ni panorámicas… ni siquiera puedes activar o desactivar flash o HDR. Creo que muy pocos utilizarían esta opción, a menos que se quieran grabar escenas de video de docenas de GB directamente en la memoria externa.
  • Dentro de la unidad se facilitan las versiones para Mac y para Windows de SanDisk Secure Access, que permiten encriptar su contenido protegiéndolo con contraseña en previsión de su pérdida o robo.
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Conectando el iXpand por primera vez.
El primer dispositivo al que conecté el iXpand fue un iPhone. Inmediatamente apareció un mensaje invitándome -y llevándome- a descargar la aplicación correspondiente de la App Store. Sandisk iXpand Drive reconoció la memoria externa sin ningún problema. Sin embargo, cuando hice lo mismo con el iPad este mensaje no apareció, y tuve que ir a buscarla en la tienda de aplicaciones. Al abrirla, un mensaje diferente me sugirió actualizar el firmware del dispositivo, lo cual llevó pocos segundos.
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Explorando y viendo archivos.
El "explorador de archivos" de SanDisk iXpand Drive reconoce la estructura de carpetas y archivos que hayamos creado desde el ordenador, y a su vez, con el, podemos crear nuevas carpetas y mover o copiar tanto fotos como vídeos o documentos entre iXpand y el iPhone o iPad. Lo que se puede leer en el envase o descripción del producto hace solo referencia a fotos y vídeos, pero no menciona nada sobre documentos.
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Y por si os lo preguntabais: si, como ya he mencionado antes, podemos visualizar documentos de Word, Pages, Excel, Numbers, PowerPoint, Keynote, o PDFs en el propio “pendrive” y sin necesidad de copiarlos antes al iPad o iPhone. Sin embargo, sí que habrá por ejemplo, que “Copiar en Pages” o “Copiar en Word” los documentos que queramos editar... a menos que hayamos instalado una app de la que hablaré luego.
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Algunos “bugs” o inconsistencias durante el uso.
Cuando el iPad sale del reposo o lo desbloqueamos, aparece un mensaje que solicita enlazar de nuevo el dispositivo con la aplicación. Solo hay que hacer un clic, pero puede resultar algo molesto.
Alguna vez, al copiar archivos muy pesados, como una película, el explorador de archivos de iXpand no llega a completar la operación… a menos que esto sólo me pase a mi. No aparece ninguna barra de progreso que indique si la copia se está llevando a cabo o no, con lo que puedes estar esperando un par de minutos y comprobar finalmente que la copia no se ha realizado. Sin embargo, esto no me ha ocurrido todavía con documentos, menos pesados, lo que me sugiere que puede deberse a un problema con la gestión de la RAM.
Y en algún caso he obtenido un falso mensaje de error según el cual la operación solo se puede hacer con un nivel alto de batería, aunque el nivel de carga fuera del 100%.
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Compatibilidad con otras aplicaciones instaladas en el iPad.
Las operaciones de copia las he realizado siempre sin problemas con FileBrowser Biz.
que ha resultado ser  la única app -además de la de SanDisk y que yo haya probado- que me permite explorar el contenido del iXpand. Pero insisto, en la mayoría de casos el propio "explorador de archivos" del iXpand es suficiente para la gestión de archivos.

No he visto la forma de que Archivos de iOS, Documents o la versión “no bussines” de FileBrowser reconozcan y accedan a la unidad por si solos, pero he descubierto que Archivos si que puede acceder a las carpetas de iXpand si tenemos instalado FileBrowser Biz, al compartir éste con Archivos las ubicaciones a las que él si tiene acceso.
Sin embargo, no hay ningún problema si, a la inversa, desde la aplicación SanDisk iXpand Drive queremos acceder a otras aplicaciones o ubicaciones locales y de red mediante el Compartir/Copiar en, Compartir/Guardar en, ó  Compartir/Abrir en.
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Distintas aplicaciones, resultados diferentes.
  • Si queremos abrir un documento de Word o Pages desde la app de SanDisk deberemos recurrir al método de “Compartir” y a continuación “Copiar en...”. La opción “Abrir con” sólo nos hace dar un paso más. Al abrirse Word, éste nos impide editar el documento si no guardamos antes una copia.
  • Si abrimos el documento accediendo a él desde el navegador de FileBrowser Biz ocurre lo mismo: hay que copiar primero para poder editar.
  • Pero si navegamos hasta el documento desde Archivos, que a su vez nos deja acceder a FileBrowser Biz como una ubicación más, y seleccionamos Compartir/Abrir en... Word, en este caso Word si que nos deja editar el documento directamente. No solo eso, el documento con los cambios se guarda en la misma ubicación, y lo mismo ocurre con archivos de Pages.
Yo adquirí FileBrowser Biz antes de comprar el iXpand, porque me permite acceder a las carpetas compartidas por Macs, PCs o NAS en la misma red y ver documentos y fotos sin copiarlos antes al iPad, por lo que para mi ha sido una casualidad comprobar esa compatibilidad con el dispositivo de SanDisk. En esta página, Stratospherix, los desarrolladores de FileBrowser nos especifican la compatibilidad de iXpand con Word, Excel, Powerpoint, Pages, Numbers, Keynote y -sorpresa- Procreate, una de las apps de ilustración más populares para el iPad.



Abrir y guardar documentos en la misma unidad puede ser interesante para algunos usuarios, pero personalmente considero más prudente copiar los archivos a modificar en una carpeta de iCloud u otra nube para que se sincronicen más adelante con el ordenador. Una vez más: se puede usar perfectamente el dispositivo sin necesidad de instalar otro software que no sea el propio de Sandisk.

jueves, 29 de marzo de 2018

¿Qué pasa si iMovie acaba llenando el disco duro de mi Mac?

… o cómo gestionar las bibliotecas y proyectos de iMovie.
iMovie comparte con el “profesional” Final Cut Pro la forma en que almacena los contenidos con los que trabajamos, así como el concepto de “proyecto”, y todo ello contenido en “bibliotecas”. La Biblioteca de iMovie aparece por defecto en la carpeta del Finder Videos, una de las carpetas de usuario del Mac, como son la de Documentos, Imágenes o Descargas.
Aunque veamos un simple icono, en realidad es un “paquete”, un tipo especial de carpeta. Algunos habrán descubierto que haciendo “clic derecho” sobre él aparece el menú contextual “Mostrar contenido del paquete”. Esto nos permite ver el contenido de éste, pero no debemos tocar nada, ya que probablemente dañaríamos esa librería y iMovie sería incapaz de abrirla.

Por hacer un símil, podríamos comparar la Biblioteca de iMovie con un armario, dentro del cual hay estanterías con archivadores (Eventos) que contienen el material de trabajo: clips de video, fotografías o archivos de audio. En una de las estanterías (Proyectos) están los documentos que determinan el orden en que ha de colocarse y reproducirse todo este material.

A medida que vamos creando más y más proyectos, las bibliotecas van incrementando mucho su tamaño, hasta ocupar decenas y decenas de GB. Este incremento no se debe a los proyectos en si, sino a todos los archivos que éstos utilizan y que se van acumulando: los clips de video, fotografías o audio. Cuando finalizamos un proyecto, lo compartimos o exportamos como un único archivo compacto m4v, que tiene un tamaño muy inferior a la suma de todo el material utilizado para su elaboración, y que podemos guardar en discos externos.

Si el disco duro de nuestro Mac es de poca capacidad y necesitamos reducir el tamaño de la biblioteca, podemos borrar el proyecto, pero también hemos de hacer lo mismo con todos esos clips de video, fotografías o audio, y que hemos de identificar entre los utilizados por los demás proyectos. Hacer esto manualmente es tedioso si no hemos tenido la precaución de agruparlos en “eventos”, que vendrían a ser como subcarpetas dentro de la biblioteca. Si no los organizamos de algún modo, corremos el riesgo de borrar los archivos que si necesitan otros proyectos.


Copiar toda la Biblioteca de iMovie a un disco externo.
Una de las soluciones a esto, es copiar toda la Biblioteca de iMovie a un disco externo para borrarla a continuación del ordenador. Así podríamos  seguir trabajando más adelante en un proyecto, haciendo versiones de diferente duración, con música distinta, etc… (o hacer la “versión del director”), pero es importante comprobar el formato del disco externo. Es posible copiar las bibliotecas a discos externos en formato FAT32 ó exFAT, pero si queremos abrir la fototeca desde iMovie y trabajar directamente con ella en el disco externo y sin necesidad de volver a copiarla de nuevo al Mac, es conveniente que el disco esté formateado con el formato propio de Apple, HFS+.

iMovie trabajará de forma más lenta con los proyectos guardados en una biblioteca ubicada en un disco externo. Evidentemente esto depende de la velocidad de conexión y tipo de disco; hay una diferencia enorme entre usar un viejo disco SATA con USB-2, y conectar con un cable Thunderbolt un disco SSD, pero incluso un USB-3 normalito puede servir si sólo queremos hacer algunos retoques.

¿Cómo creamos una nueva biblioteca?
Si iMovie no encuentra su biblioteca porque la hemos trasladado a la Papelera o la hemos copiado a un disco externo que ya no tenemos conectado, creará automáticamente una nueva, y como es lógico, vacía y sin proyectos.



También podemos crear una nueva biblioteca si vamos al menú Archivo y seleccionamos Abrir biblioteca / Nueva… Como ya hemos visto, esta nueva biblioteca no ha de estar ubicada en la carpeta Videos, podemos elegir cualquier otra carpeta, incluso en un disco duro externo.
Un tercer método es mantener pulsada la tecla alt ó option mientras abrimos la aplicación iMovie. Aparecerá un cuadro de diálogo que nos permite crear una nueva biblioteca, y si ya hemos creado varias, elegir cuál abrir. Es recomendable dar a las bibliotecas nombres diferentes para evitar confusiones; podemos usar fechas o hacer referencia al contenido.

Trabajar con más de una biblioteca.
Siguiendo con la analogía anterior, podemos tener más de un armario y éstos pueden estar en diferentes habitaciones, o sea, diferentes bibliotecas de iMovie en distintas carpetas del Finder e incluso en diferentes discos duros. Supongamos que hemos copiado una biblioteca pesada a un disco externo, la hemos borrado del disco interno para recuperar espacio y hemos creado una biblioteca nueva vacía. A diferencia de Fotos, que sólo permite abrir una fototeca a la vez, iMovie si puede abrir más de una biblioteca simultáneamente, que podemos ver tanto desde la pestaña Multimedia como la de Proyectos.



Trasladar proyectos entre bibliotecas.
Una opción muy práctica, es trasladar proyectos de una biblioteca a otra, o “mover archivadores de un armario a otro”, o sea, trasladar los proyectos finalizados desde la Biblioteca de iMovie del disco interno del Mac a una Biblioteca de iMovie que esté en el disco externo, con el fin de liberar espacio en el ordenador, pero pudiendo seguir haciendo modificaciones si fuera necesario… Así mantendremos en el Mac sólo los proyectos en los que estemos trabajando.

En la pestaña Proyectos seleccionamos el proyecto a trasladar haciendo clic sobre el. A continuación hacemos clic sobre el icono consistente en un pequeño circulo con tres puntos. Veremos aparecer un menú en el que seleccionaremos Trasladar a la biblioteca… para a continuación elegir la biblioteca de destino.



Trabajar con material de otra biblioteca.
Cuando trasladamos un proyecto lo acompañan todos los clips de video, fotos o audios que hemos utilizado para trabajar con él, lo que es enormemente útil, PERO si en la biblioteca de origen teníamos todo el material agrupado en un Evento, en la biblioteca de destino no se mantiene esa organización, al menos en la versión actual de iMovie.
Si trabajando en el proyecto de una biblioteca necesitamos el material de otra, la podemos abrir simultáneamente para acceder a éste. Clips de video, fotografías o archivos de audio se van copiando de una biblioteca a otra.

Guardar diferentes versiones de un proyecto.
Es por esto, por lo que yo suelo crear una biblioteca específica para cada proyecto cuando éstos son algo complejos. Esa biblioteca puede contener ese único proyecto, pero también sus diferentes versiones, ya que suelo duplicar aquellos en los que estoy trabajando como si hiciera un "guardar como...". Esto me permite "volver a una versión anterior" si no me convencen los cambios que he ido haciendo, y también de este modo puedo tener versiones más largas o más cortas, con músicas distintas, etc. Guardar varias versiones de un proyecto no aumenta el tamaño de la biblioteca, ya que un proyecto en si ocupa poco espacio, y todos utilizan los mismos clips de video, fotos o audios.




lunes, 19 de marzo de 2018

Este truco con los iconos de macOS sorprenderá a tus amigos

El siguiente es un “tip” o truquito de macOS no muy conocido, en la práctica poco útil, pero que sirve para enseñárselo a tus amigos -incluso a los que presumen de saberlo todo sobre el Mac- y hacer que exclamen: ¡Halaaaa…!

Accede a la carpeta Aplicaciones y elige una aplicación con un icono que aparente estar muy elaborado, como el de Garageband, Captura de Imagen, Ajedrez, Automator…


Haz un único clic sobre ella para seleccionarla, y a continuación haz clic derecho sobre ella para elegir Obtener Información en el menú contextual. También puedes ir a la barra de Menú, Edición y seleccionar esta opción… o utilizar el atajo de teclado cmd+I. Verás aparecer la ventana de información de esta aplicación, como ocurre con cualquier archivo o carpeta, pero fíjate en el pequeño icono de la esquina superior izquierda, que se corresponde con la imagen del icono que sueles ver en el Finder.


Como antes, haz un único clic sobre él para seleccionarlo, y a continuación haz clic derecho para elegir Copiar, o puedes ir a la barra de Menú, Edición y seleccionar lo mismo… o utilizar el atajo de teclado cmd+C.


Bien, abre ahora una aplicación donde puedas pegar una imagen, como Pages, Word, Keynote, Notas, Pixelmator… y pega el icono que habías copiado. Si no conocías “el truco”… ¡Sorpresa!


El icono aparece a un tamaño muchísimo mayor de lo esperado y con un nivel de definición y de detalle de lo más llamativo. La utilidad real de esto no suele pasar de poder utilizar este icono gigante para ilustrar presentaciones o tutoriales sobre aplicaciones de Mac, pero no me neguéis que tiene su gracia.