sábado, 2 de noviembre de 2019

No es la cámara, hombre, es el software.

Si se tratara sólo de la calidad de las lentes, la sensibilidad de los sensores, la potencia de los procesadores o el número e cámaras, no se entenderían bien las grandes diferencias entre los resultados ofrecidos por los smartphone de diferentes marcas. Los hay que se alían con marcas de lentes que ya son leyenda en fotografía tradicional, como Carl Zeiss o Leica, por otro lado a comenzado una nueva carrera por el numero de pixeles, y ya no basta con montar una o dos lentes, hay móviles con cinco y prototipos con muchas más.

¿Porqué no destacan los smartphone de Sony entre los que hacen mejores fotos, cuando es uno de los mayores fabricantes de sensores y cámaras? Entiendo que es porque otros fabricantes han desarrollado o adquirido las patentes de una mejor ingeniería de software tanto para el post-procesado o “revelado” de las imágenes, como para la fotografía computacional que ahora se puede aplicar en el momento de la captura gracias a la enorme potencia y velocidad de los nuevos procesadores.

Descubrí casualmente que en esta página hindú se podía descargar la APK de cámara de los Pixel de Google para algunos móviles de Nokia, entre ellos, un Nokia 7.1 que yo suelo usar. Descargué e instalé la versión para este smartphone e hice inmediatamente algunas pruebas. Por supuesto era consciente de que el resultado no iba a ser, ni de lejos, el que podría obtener con un Pixel, por las grandes diferencias en hardware. La idea era hacer la misma foto con la app de cámara nativa del móvil y con la app de Google para ver si existían diferencias.

La primera foto está tomada con la aplicación de cámara nativa del Nokia 7.1 en modo automático y "a pulso". La segunda, con el "modo noche" de la APK de cámara de Google en el mismo smartphone y también sin trípode.

Pues la respuesta es clara viendo la comparativa en los dos ejemplos. La fotos del gato están tomadas de noche y sólo con la luz de las farolas de la calle que entra por una ventana en un sexto piso. La primera ha sido captada con la cámara nativa del Nokia 7.1. Apenas se intuye la cabeza del gato, que a simple vista estaba en completa oscuridad, y la zona iluminada en el suelo aparece excesivamente sobreexpuesta. Parece casi iluminada por una Luna llena.

La segunda foto, con el mismo smartphone, corresponde a la APK de cámara de Google en su modo noche.
La diferencia, en este caso, es tremenda. No sólo se ve todo el gato, sino que la sobrexposición en el suelo ha sido completamente compensada. Eso si, hay muchísimo ruido en las zonas oscuras, y supongo que el post-procesado de un Pixel lo habría eliminado.

En este caso la diferencia no es tan espectacular. La primera foto está tomada con la cámara del Nokia 7.1 en modo automático y sin apoyo. Y la segunda, con en el mismo móvil pero usando el modo noche de la cámara de Google. "El tiempo de exposición" fue de varios segundos y sin usar trípode, a pesar de lo cual la foto no aparece movida.

No, no utilizo habitualmente esta app de cámara en vez de la de Nokia, que viene por defecto. Aunque funciona en este modelo de móvil, no está realmente optimizada para el hardware de éste, tiene lags, funciona lentamente y a veces incluso se bloquea. En condiciones de luz favorables no ofrece ninguna ventaja, salvo en algunas ocasiones, ya el HDR es más agresivo.

Ninguna de las fotos que muestro en esta entrada del blog está editada (si recortada) y no se corresponde con lo que se veía a simple vista, pero me sirven de ejemplo cuando digo a alguien muy convencido aquello de “que no es la cámara, hombre, es el software”.

sábado, 1 de junio de 2019

El dilema recurrente: ¿Dejo de usar la app Fotos en el Mac o no? ¿Tengo alternativas?

¿Usas la aplicación Fotos para almacenar todas tus fotografías?
Es posible que no te acabe de convencer la aplicación Fotos del Mac, pero cuando buscas alternativas y ves sus prestaciones te das cuenta de que Fotos está mucho mejor pensado de lo que parece y que todo tiene su lógica. Puede que Fotos no sea lo más adecuado para el fotógrafo profesional, ya que “su filosofía” es que todas las fotografías y videos que hagamos con un iPhone o cámara vayan a un mismo sitio, que el usuario no tenga que hacer casi nada, y que sin embargo las pueda ver en orden cronológico, agrupadas por “momentos”, “lugares”, “caras” e incluso “recuerdos”.

Photos

Personalmente, me gustan muchas cosas de Fotos.
Es bastante rápido navegando entre imágenes. Permite editar algunos metadatos, como corregir fechas, añadir geolocalización y palabras clave (keywords) a varias fotos a la vez y crear tanto álbumes y álbumes inteligentes (recordemos que un álbum no es una carpeta).
Por otro lado añade unas herramientas de edición propias más que suficientes para la mayoría de los usuarios “domésticos” (no profesionales o aficionados avanzados), y si éstas no son suficientes, se pueden añadir como extensión las herramientas de edición de otras aplicaciones, como Pixelmator o PhotoScape X.
Finalmente, su integración con iCloud permite la sincronización entre Macs, iPhones y iPads, así como crear álbumes compartidos (si, esos que no ocupan espacio en nuestra nube).

Pero no me convence el concepto de Fototeca…
La fototeca de Fotos es un “paquete cerrado” que sólo puede ser utilizado por una versión concreta de la aplicación Fotos, que a su vez depende de la versión de macOS. La fototeca de un Mac con un macOS reciente no puede ser abierta por un Mac “antiguo”. Y si para poder abrir la fototeca de un Mac “antiguo” con un Mac “más nuevo” la actualizamos, deja de ser compatible con el antiguo.

Podemos crear álbumes y “carpetas de álbumes” para agrupar éstos, pero no hay posibilidad de crear “carpetas reales” (o “eventos” como en el antiguo iPhoto).

Una fototeca con unos pocos miles de fotos funciona bien y muy ágilmente, pero cuando empieza a ocupar muchos GB al contener decenas de miles de fotografías, con el intrincado sistema de las correspondientes versiones de previsualización e iconos, empieza a ralentizarse, a veces se corrompe la base de datos y hay que empezar con reparaciones y verificaciones.

Podemos fragmentar nuestra colección de fotos en varias fototecas más livianas (por años, por ejemplo) e incluso guardar algunas de ellas en discos externos, pero no podemos visualizar dos a la vez (al contrario que las librerías en iMovie) y hay que estar abriendo y cerrándolas. Aunque lo más incómodo es que tampoco es posible mover fotos de una fototeca a otra sin exportarlas primero al Finder e importarlas de nuevo a la otra fototeca.

¿Y cuál es la alternativa? ¿Guardarlas en las carpetas de toda la vida?
Guardar y organizar las fotos en carpetas y subcarpetas usando el Finder es menos cómodo que dejarlas caer en una fototeca, y requiere el trabajo de crear y renombrar las carpetas, y organizar las fotos en unas y otras. Pero este modo de organizarlas es más intuitivo para muchos usuarios y la colección de fotos puede ser visualizada y copiada en cualquier ordenador (con macOS, Windows o Linux) e incluso en algunos servicios en la nube.
Pero empiezas a echar de menos Fotos cuando quieres navegar rápidamente entre tus fotografías y te ves obligado a abrir y cerrar carpetas continuamente, cuando ves que no puedes asignar y utilizar fácilmente las palabras clave o keywords, o que no puedes verlas en un mapa.
Una solución es sustituir los “álbumes inteligentes” por las “carpetas inteligentes” del Finder, y asignar keywords y geolocalización con utilidades como SetEXIFData. La ventana de información de Vista Previa puede mostrar las fotos con geolocalización en un pequeño mapa.
En estas entradas anteriores ya relataba mis experiencias al respecto:


Para editarlas puedes usar ese mismo Vista Previa, que tiene funciones muy básicas, o has de recurrir a aplicaciones de terceros como Pixelmator, Photoscape X, Fhotoroom X, etc. No considero que un usuario medio deba usar para su uso personal aplicaciones como Lightroom, Photoshop o GIMP, y no sólo por su elevado coste (los piratuelos, que bajen la mano) sino porque es matar moscas a cañonazos. Me parece absurdo instalar una versión pirata de Photoshop sólo para quitar los ojos rojos de las fotos de los niños o ajustar niveles.

Adobe Bridge (haz clic para agrandar)

Podemos organizar las fotografías en carpetas pero visualizarlas con aplicaciones como Bridge.
Muchos fotógrafos y aficionados conocen bien Adobe Bridge, que ahora se puede descargar por separado y gratuitamente de la web de Adobe. Es lo bastante sencillo e intuitivo para ser utilizado por la mayoría de usuarios, y es un estupendo visualizador o navegador de fotografías que puede trabajar con esas mismas carpetas que hemos creado en el Finder. Podemos crear y borrar carpetas, cambiar nombres, trasladar y borrar fotos, etc. y además crear “colecciones inteligentes”, que es como Adobe llama a las “carpetas inteligentes”. En realidad, tanto en un caso como en otro, son filtros de búsqueda en base a los atributos y metadatos de las fotografías. La edición de metadatos es uno de los fuertes de Bridge, y sólo echo de menos poder hacer algún retoque sencillo en los fotos y que la geolocalización se muestre en un mapa integrado. Aunque siempre podemos hacer doble clic en la fotografía para que la abra Vista Previa y que sea ésta la que haga una cosa u otra.

No he encontrado ninguna alternativa a Bridge que me acabe de convencer, excepto Lyn.
Ni Apollo One, muy bueno en general, pero del que no me gusta la forma de acceder a las carpetas, ni Phiewer, al que le pasa algo parecido, tampoco ACDSee, o XnView, completísimo, multiplataforma, gratuito, pero de interfaz horrorosa a mi gusto, ni siquiera PhotoScape X (como navegador), o finalmente PhotoMill, muy completo e interesantísimo como editor de imágenes, marcas de agua, etc... pero incomprensiblemente sin un sistema de navegación por carpetas.

PhotoScape X (haz clic para agrandar)

Al igual que en el caso de Bridge, la “fototeca” de Lyn no es un “paquete de base de datos” como el de Fotos o Lightroom, sino que está formada por la misma estructura jerárquica de carpetas y subcarpetas en el Finder de la que hablábamos antes y que puede copiarse y utilizarse “tal cual” en un ordenador con Windows, Linux, Chrome OS... o incluso Android.
Por cierto, mi recomendación es nombrar las carpetas siguiendo la nomenclatura “añomesdía descripción breve”, por ejemplo: “20171005 Viaje Roma”, de modo que se puedan listar en orden alfabético por años, meses y días. Y si, yo uso cuatro cifras para el año para que las fotos de 1998 aparezcan antes de las de 2004.

Lyn (haz clic para agrandar)

Lyn es un visualizador muy rápido y de interfaz sencilla, limpia y amigable.
La navegación entre carpetas y subcarpetas desde su barra lateral es muy cómoda, y visualiza tanto fotografías JPEG, JPEG 2000, TIFF, PNG, TGA, OpenEXR, PPM,o GIF animado.. es decir todos los formatos compatibles con macOS, así como las imágenes RAW generadas por los modelos más habituales de cámara e incluso vídeos. Una gran ventaja sobre lo que sería navegar entre carpetas con el Finder, es que podemos configurarlo para que en el visor se muestren tanto las fotos de una carpeta como las de las subcarpetas, y además eligiendo hasta qué nivel jerárquico queremos descender.

Lo que no esperaba de Lyn es su capacidad de “conectar librería” y explorar las fototecas de Fotos, del antiguo Aperture y de Lightroom. Podemos arrastrar fotos desde “la fototeca de Fotos vista desde Lyn” hasta sus carpetas (que en realidad son del Finder). El resultado es que estas permanecen en Fotos y se copian a Lyn.

Lyn integra un editor de imágenes muy básico, pero con “edición no destructiva”.
Al igual que con Fotos, si editas una foto con el editor incorporado de Lyn el archivo original no se ve afectado. Los cambios se aprecian desde Lyn, pero si buscamos la foto en su carpeta desde el Finder vemos que no ha sido alterada. Es decir, Lyn crea y nos hace ver una versión editada de la foto, edición que se puede deshacer para volver al original. Sólo si usamos el “guardar como” la fotografía se guarda con los cambios aplicados y visibles desde el Finder. Al parecer, la versión retocada de la foto la guarda en una caché localizable en una carpeta de la Librería del usuario.

Lyn también puede crear “carpetas inteligentes”.
Esto es muy interesante para clasificar fotos, aunque no permite trabajar con tantos tipos de metadatos como Bridge.
Podemos asignar y buscar por etiquetas por ejemplo, para identificar fotos pendientes de retoque, o que queremos compartir.
Podemos asignar y buscar por palabras clave para filtrar fotos en base a éstas: María, casa, gato, paisaje, noche, viaje, fiesta, Londres…
Aunque también hay carencias, como no poder usar filtros en base a la fechas de creación, o buscar sólo en determinadas carpetas, y tampoco podemos buscar por ubicación o geolocalización, y ni mucho menos, por caras, como hace Fotos.
Sin embargo, y al contrario que otras aplicaciones, desde Lyn si que podemos ver sin problemas carpetas inteligentes creadas por el Finder con lo que podemos subsanar esto en parte.

Lyn se integra con la aplicación Mapas de Apple.
Aunque no podemos buscar las fotos “por sitios”, si que es posible ver su geolocalización en la vista “mapas” gracias a esa integración. Añadir geolocalización a las fotos que no disponen de ella es tan fácil como arrastrarlas (una o varias) al punto del mapa deseado.

Lyn tiene algunas inconsistencias con el uso de los metadatos que hay que tener en cuenta.
Si conectamos la fototeca de Fotos, las fotografías se copian a Lyn sin sus keywords o palabras clave. Sin embargo, si las exportamos primero al Finder y de ahí a Lyn, las keywords se conservan.

Lo que si es desconcertante, es que no añade los metadatos de modo que sean leídos por otras aplicaciones. Es decir: podemos añadir palabras clave (keywords) o geolocalización a las fotos y verlas perfectamente en el mismo Lyn, pero si las visualizamos en otras aplicaciones (Vista Previa, Bridge, Apple Fotos…) los campos de metadatos correspondientes aparecen vacíos.

Curiosamente, si utilizamos el “guardar como” para crear una copia de la foto en su misma ubicación y que la reemplace, esos metadatos si son visibles en las otras aplicaciones. Pero este método es inútil en la práctica porque Lyn no permite hacer esto con un conjunto de imágenes y no tiene sentido hacerlo una a una.

Aunque creo que no soy el único que por este motivo se ha puesto en contacto con el desarrollador y está a la espera de una solución, he encontrado un “tip provisional”, que consiste en arrastrar las fotos desde la ventana de navegación de Lyn al icono en el Dock de SetExifData (del que ya hablé en esta entrada anterior). La ventana de éste se abre automáticamente permitiéndo añadir keywords y geolocalización. Por supuesto es necesario haber descargado e instalado tanto SetExifData (la interfaz gráfica) como ExifTool (el “motor” que permite modificar metadatos).
Otra opción sería editar los metadatos en Bridge, si tenemos también este instalado.

Podemos probar Lyn durante 15 días antes de pagarlo.
Tiene un coste razonable de 17€ de pago único y sin suscripciones. Si no nos convence, podemos seguir utilizando Bridge, o incluso la versión gratuita de PhotoScape X, que recomiendo como editor de imágenes, pero que también podemos utilizar como sencillo visualizador de fotografías.

¿Y qué he hecho yo con Fotos? ¿Finalmente lo he dejado de usar?
En absoluto. Fotos es la puerta de entrada a mi Mac. En Fotos selecciono las fotografías recientes, ya procedan de un iPhone, Android o cámara. Borro lo que no me interesa, duplico, recorto, edito y añado palabras clave y geolocalización si las fotografías carecen de ella. Conservo en Fotos una pequeña selección de fotografías y comparto algunas en iCloud, ya sea como álbum compartido o como página web. Pero pasado cierto tiempo, la mayoría de las fotos las exporto a carpetas del Finder y las elimino de la fototeca, donde no suele haber más de unos cientos de ellas. Y por supuesto, hago regularmente copia de seguridad de toda esa estructura de carpetas en diferentes discos externos.

sábado, 6 de abril de 2019

Improvisa una bolsa impermeable para hacer fotos con el móvil aunque llueva.

Está lloviendo a mares y quieres hacer fotos en el exterior, o quieres fotografiar de cerca cómo rompen las olas del mar en las rocas, o tal vez quieras proteger tu smartphone, en un momento dado, de la arena o una polvareda. Si en casos parecidos no dispones de un teléfono móvil con estanqueidad garantizada puede ser práctico improvisar una bolsa estanca con materiales sencillos y baratos. Sólo necesitas una bolsa con cierre tipo “zip” como las que se usan para conservar alimentos, el cristal de un marco de fotos y cinta aislante.

Como ya suponéis, la bolsa es para introducir en ella el smartphone y protegerlo del agua y polvo, el cristal para fotografiar a través de él y no a través del plástico de la bolsa, y la cinta aislante para unirlo todo y sellar, donde sea conveniente, la unión del plástico y del cristal.

Evidentemente esto sirve para evitar que el teléfono se moje por salpicaduras, no para sumergirlo en el agua. Y si, se pueden utilizar los botones y la pantalla táctil del smartphone a través del plástico. A continuación os muestro los pasos que he seguido ya varias veces para crear en minutos una bolsa protectora para el smartphone.

Pega unas tiras de cinta aislante al cristal de un marco de fotos pequeño, de modo que sólo se adhiera la mitad de la cinta y la otra mitad quede "al aire". A la derecha de la ilustración se muestra cómo se vería "de lado".

Introduce con cuidado el cristal en la bolsa evitando que la cinta aislante se pegue a las paredes interiores de ésta antes de tiempo.

Sitúa el cristal en la zona inferior y a un lado de la bolsa de plástico. Ahora ya puedes presionar con los dedos para  que el la cinta adhesiva se pegue a la bolsa y el cristal quede fijo en su posición.

Introduce el smartphone en la bolsa, apoyándolo en el fondo y situándolo en la posición en que vas a usarlo y con la cámara hacia el cristal.

Dibuja con un rotulador o bolígrafo sobre el plástico de la bolsa las lineas que sitúan la posición de la cámara y la forma del agujero que deberemos hacer a continuación. Saca el smartphone de la bolsa.

Con un "cuter"o cuchillo afilado corta un rectángulo en el plástico de la bolsa. La cámara hará las fotos a través de este agujero pero desde detrás del cristal. 

Pega tiras de cinta aislante en los bordes del agujero, de modo que la mitad de la cinta se pegue al exterior del plástico de la bolsa y la otra mitad al cristal. La zona del cristal a través de la cual "verá" la cámara deberá quedar libre.

Y ya está. Sólo queda introducir de nuevo el smartphone en la bolsa, cerrarla, y comprobar que se pueden usar botones y pantalla a pesar de hacerlo a través del plástico.

jueves, 14 de marzo de 2019

QREncoder: instala en tu Mac un generador de códigos QR eficaz y gratuito


He probado diferentes generadores de códigos QR, tanto gratuitos como de pago, y la aplicación que finalmente ha quedado instalada en mi Mac es QREncoder, que podemos descargar de la App Store. Digo instalada porque es una aplicación de escritorio, no una de esas app online gratuitas que requieren conexión a internet. Y si, también es gratuita en su versión “no pro”, que funciona perfectamente y dispone de muchas más opciones que otras soluciones.

  • Es gratuita, aunque existe una versión PRO (2,29€) que permite exportar como EPS.
  • Permite crear códigos de diferentes fuentes (URL, correo, teléfono, SMS…)
  • Puedes elegir el tamaño del PNG que genera
  • Se puede elegir color del código y del fondo
  • Es ajustable la corrección de error del lectura
  • También permite crear MicroQR
  • Dispone de manual de uso en inglés, con videos e imágenes
  • Es compatible incluso con antiguos Mac con macOS 10.6 Snow Leopard

A continuación tenéis unas capturas de pantalla de la versión básica.

La interfaz de QREncoder es sencilla y se reduce a una sola ventana, pero ofrece todas las funciones necesarias para la mayoría de usuarios. 

Desde el menú desplegable Content podemos crear códigos QR a partir de una gran variedad de fuentes. 

En Printing Scale es posible seleccionar el tamaño de la imagen (PNG) que se va a generar.

No todos los generadores de códigos QR permiten elegir los colores tanto de la imagen como del fondo. Con QREncoder es muy sencillo.

Error correction level permite crear versiones de un mismo código con diferentes niveles de corrección. Si en el momento de escanear nuestro código QR está sucio o algo deteriorado, este puede ser leído más fácilmente aunque se pierda un porcentaje mayor o menor de la imagen.

miércoles, 13 de marzo de 2019

SnapDrop: un "Airdrop"para compartir archivos entre iOS, Android, Mac o PC

Para utilizar Snapdrop sólo hay que acceder a https://snapdrop.net, sin necesidad de crear ninguna cuenta ni instalar nada en ninguno de los dispositivos, ya sean smartphones u ordenadores con cualquier sistema operativo.

Airdrop, el sistema para compartir fotos, documentos, enlaces, etc. de Apple funciona maravillosamente entre dispositivos de esta marca. No sólo es comodísimo de usar e increíblemente rápido, sino que la transferencia se hace directamente de dispositivo a dispositivo, ya sea iPhone, iPad o Mac, y sin que sea necesaria una conexión a internet ni el uso de ningún servicio en la nube.

Pero cuando queremos transferir algo desde un dispositivo de Apple a otro con diferente sistema operativo (Android, Windows, Linux) o viceversa, debemos recurrir a “la nube” o instalar apps multiplataforma tanto en emisor como receptor. Es decir, o bien hemos creado una cuenta en DropBox o Google Drive, o en servicios como WeTransfer o 4Shared, o tenemos que instalar aplicaciones como PhotoSync o Photo Transfer.

La app Files de Google es lo más parecido que he visto a Airdrop en Android, pero no sólo no es compatible con iOS, macOS o Windows, sino que tampoco viene por defecto en los smartphone Android, ni siquiera en los que vienen con Android One.

Con Snapdrop no hay que instalar nada, tan sólo es necesario que los dos dispositivos compartan una misma WIFI y accedan a la URL: https://snapdrop.net. Ambos verán en la pantalla del navegador (Chrome, Safari, Firefox…) el icono que representa al otro dispositivo, y haciendo clic sobre él podremos elegir el archivo o archivos que queremos enviarle. O sea, no hay que subir nada a ningún sitio para que el otro lo descargue.

A diferencia de otras soluciones como ShareDrop, Snapdrop funciona también con Safari, navegador por defecto en iOS y macOS. Su uso es muy sencillo y funciona sorprendentemente rápido, aunque dista de ser perfecto. No es todo lo estable que pudiéramos desear, a veces se interrumpe la conexión y hay que “recargar la página” en ambos dispositivos.
Me resulta curioso que si utilizamos en Android el navegador Chrome, para seleccionar qué queremos enviar, podemos acceder directamente a las apps de cámara y al directorio de archivos, pero si usamos Firefox también aparece el acceso directo a BOX.

Aquí vemos "como se ven" entre si un smartphone Android con Chrome y un iPad con Safari. En el iPad hemos hecho clic sobre el icono del smartphone para enviarle una foto.

Ahora, en el iPad, elegimos qué foto queremos enviar al móvil.

En el smartphone aparece la confirmación de que la foto se ha transferido. Podemos ignorar el envío o pulsar en descargar la foto o archivo.

En ese caso es en el smartphone donde hemos hecho clic sobre el icono del iPad, y se nos invita a elegir la foto o archivo que queremos transferir. Si estamos usando Chrome aparecen las apps de cámara que usamos y el directorio de archivos.



¿Es realmente útil Snapdrop, al margen de lo curioso y de lo interesante del diseño e interfaz?
Evidentemente, no para usarlo uno mismo con los propios dispositivos, y más si ya disponemos de iCloud, Google Drive, OneDrive, Dropbox, etc…
Si, por ejemplo, estamos en una cafetería, oficina o vivienda y usamos ambos la misma WiFi y quiero pasar una foto o archivo ¿porqué querría yo usar Snapdrop en vez del correo electrónico o  Whatsapp, por ejemplo?

- No hay límite teórico de tamaño del archivo a enviar, por ejemplo, un video.

- Al menos uno de los dos dispositivos es un ordenador (Windows, Mac, Linux) sin Whatsapp de escritorio o Telegram. En algunos casos puede ser cómodo mantener abierta una pestaña del navegador con snapdrop.net para recibir documentos, fotos o textos de un compañero de oficina o de piso.
Por cierto, también se puede enviar texto a modo de chat. En un ordenador hay que hacer clic derecho sobre el icono del destinatario, y en un smartphone, mantener la pulsación. Puedes avisar al destinatario de que le vas a enviar algo, o éste te puede confirmar la correcta recepción.

- El dispositivo que uso no es mío y no puedo configurar una cuenta o instalar apps (es un móvil de empresa gestionado).

- Soy un paranoico de la seguridad, y me parece genial que la transferencia se haga directamente entre los dispositivos y no pase por ningún servidor.

- Una vez establecida la conexión entre equipos, la transferencia se hace a través de la WiFi local y no hace consumo de datos móviles (al menos, así lo entiendo yo, vista la velocidad de transferencia).

- Airdrop no funciona correctamente y no detecta el dispositivo que me interesa (a veces pasa)

Con SnapDrop también podemos enviar textos a modo de chat. En un ordenador, haciendo clic derecho sobre el icono del destinatario; en un smartphone, manteniendo la pulsación sobre ese icono.

Hay que tener en cuenta que, a pesar de parecer un clon de Airdrop, no es Airdrop:
- Al contrario de Airdrop, necesitamos acceso a internet al menos para acceder a snapdrop.net y hacer que se establezca la conexión entre dispositivos.
- Con Airdrop puedes enviar decenas de fotos a varios iPhone en un par de clics, pero con Snapdrop hay que seleccionar uno a uno el icono de cada destinatario, y luego para cada uno de éstos, y también uno a uno, seleccionar los archivos o fotos para enviarlos.

Si se os ocurren otras “excusas” para usar Snapdrop, se admiten sugerencias…