domingo, 10 de abril de 2011

¿Has instalado Ubuntu junto a Windows y quieres que inicie con éste por defecto?

Si instalamos Ubuntu en nuestro PC, se nos ofrece la opción de instalarlo junto al sistema operativo ya existente (en nuestro ejemplo Windows 7). Esto nos permitirá elegir en el momento del arranque si iniciar el ordenador con Ubuntu o con Windows.


Pero para algunos usuarios resulta algo incómodo que la opción resaltada por defecto sea la de Ubuntu, y que si nos despistamos un momento veremos que transcurridos 10 segundos el ordenador inicia automáticamente con éste.

Esto se puede solucionar muy fácilmente mediante el llamado Administrador de Arranque de Ubuntu, panel de control que permite cambiar el sistema que queda resaltado por defecto así  como el tiempo antes del inicio. Pero puede que este Administrador de Arranque aún no esté instalado en tu ordenador.


Instalarlo es muy sencillo, ya que bastará utilizar en el Terminal (Aplicacione/Accesorios) el siguiente comando: sudo apt-get install startupmanager y pulsar Enter. Se nos pedirá la contraseña de administrador, lo introduciremos y volveremos a pulsar Enter. 


La captura de pantalla corresponde a un Ubuntu 10.10 instalado en un Sony Vaio y cuyo usuario administrador se llama también en el ejemplo sony.


Una vez finalizada la instalación veremos que si ahora vamos al menú Sistema / Administración tendremos disponible el Administrador de Arranque, que nos permitira seleccionar otro sistema operativo por defecto y si lo deseamos cambiar el tiempo de espera prefijado.


Tras reiniciar el ordenador veremos que la posición de Windows 7 sigue siendo la misma, pero ahora es éste el que aparece resaltado. Si no hacemos nada, transcurridos los segundos de espera el ordenador iniciará automáticamente con Windows.


lunes, 4 de abril de 2011

Encripta tu pendrive de modo compatible con Mac, Windows y Linux


Truecrypt es una utilidad opensource gratuita, fiable y ya con un largo recorrido (va por la versión 7) que permite encriptar y proteger con contraseña archivos, carpetas e incluso discos enteros (esto último sólo en Windows). Una de sus grandes ventajas es que es multiplataforma, lo que permite compartir datos protegidos entre ordenadores que corran Windows, Mac OS X ó Linux.

En el post  ya explicaba la forma de crear volumenes encriptados mediante Utilidad de Discos. Esto es perfectamente válido (e incluso más cómodo) si utilizamos solo Mac OS X. Pero aunque existen utilidades comerciales o "de pago" capaces de abrir en incluso crear imágenes de disco de Mac OS X (PowerISO  TransMac  MacDrive UltraISO ) con TrueCrypt podemos crear y utilizar directamente el mismo volumen encriptado tanto en Mac como en Windows o Linux.

TrueCrypt no puede -como si hace en Windows- encriptar volúmenes o directorios del disco de inicio de un Mac, aunque para esto el propio Mac OS X incluye FileVault. Por tanto voy a obviar esta función para centrarme en cómo salvaguardar nuestros datos en los discos USB externos o en los "llaveros USB" (pendrive) que podemos perder demasiado fácilmente y en los que es frecuente que llevemos fotos y datos personales, o datos y documentos de clientes, e incluso backups de contactos y correo.

Los datos podrán ser leídos en cualquier ordenador... siempre que se introduzca la correspondiente contraseña, claro.

Encontramos dos opciones: crear diferentes contenedores o imágenes de disco dentro del disco externo, o encriptar la unidad entera. TrueCrypt recomienda esta segunda opción solo a usuarios experimentados y en ella me voy a centrar, ya que también la considero la opción recomendable, entre otros motivos porque la encriptación del disco entero supone dar formato a éste. Además, los usuarios de Windows XP ó 2000 deben tener en cuenta que no podrán encriptar la estructura completa de los discos duros, ya que al parecer esto sólo se puede hacer con Vista y Windows 7.


¿Cómo se instala TrueCrypt?

En la página de descargas de TrueCrypt  encontraremos los instaladores para Mac OS X, Windows (7 / Vista / XP / 2000) y para Linux los paquetes standard y de consola, tanto para 32 como para 64 bit.

Para instalar TrueCrypt en Mac descargaremos la imagen de disco correspondiente, que en estos momentos es la llamada TrueCrypt 7.0a Mac OS X.dmg. Una vez montada la imagen de disco veremos el paquete instalador TrueCrypt 7.0a.mpkg. Una vez instalado veremos dentro de Aplicaciones la aplicación TrueCrypt.app (de la cual y como veremos luego, podemos hacer una copia en el pendrive).


Para Windows descargaremos el instalador TrueCrypt Setup 7.0a.exe. válido para Windows 2000, XP, Vista y WIndows 7.  La instalación es sencilla y solo hay que hacer un par de clics:


Los usuarios de Linux también lo tienen fácil, e incluso aquellos que no se encuentran cómodos con la consola verán con agrado que el paquete standard truecrypt-7.0a-x86.tar contiene el instalador truecrypt-7.0a-setup-x86, que solo requiere de un par de clics; al menos en Ubuntu 10.10:


¿Cómo creamos imágenes de disco encriptadas?

Crear contenedores de archivos encriptados.
La opción de TrueCrypt que nos permite crear diferentes "contenedores" en el disco externo o pendrive (o en nuestro disco duro) hace que se comporten como las imágenes de disco ISO o DMG, y nos permiten copiar en ellos archivos y carpetas, e incluso abrirlos directamente.

Definiremos el nombre y capacidad del "disco", y estableceremos una contraseña segura.
Posteriormente y desde TrueCrypt, elegiremos la imagen de disco que queremos utilizar, y "la montaremos" de modo que aparecererá en nuestro ordenador como si fuera un pendrive real.

El procedimiento es idéntico en todos los sistemas operativos, con la salvedad de que con Windows habrá que asignar una letra a la unidad  a montar (la imagen de disco elegida), mientras que en Mac OS X y en Linux asignaremos un "número". Como se vé en las capturas de pantalla, el modo en que aparecen las opciones es muy similar:



UNO.-
Iremos al menú Tools y elegiremos la opción Volume Creation Wizard (asistente para la creación de volúmenes encriptados)

DOS.-
Se nos ofrecen dos opciones: crear un contenedor encriptado de archivos (Create an encrypted file container) o crear un volumen en una partición o unidad (Create a volume within a partition/drive). Como ya he dicho mas arriba elegiremos la primera opción.

TRES.-
Ahora se nos ofrecen de nuevo dos posibilidades: crear un volumen TrueCrypt standard (Standard TrueCrypt volume) o bien crear un volumen TrueCrypt oculto (Hidden TrueCrypt volume). "Oculto" quiere decir que no será visible en el listado de archivos y carpetas del disco. En este caso también elegiremos la primera opción.

CUATRO.-
A continuación deberemos elegir el directorio o carpeta donde debe ser creado y el nombre que queremos darle.

CINCO.-
En las opciones de encriptación podemos dejar los valores por defecto: Algoritmo de encriptación AES y RIPEMD-160 como hash del algoritmo.

SEIS.-
Es ahora cuando establecemos el tamaño o capacidad de almacenamieno de la imagen de disco, ya sea en KB, MB ó GB.

SIETE.-
En ese paso introduciremos y confirmaremos la contraseña para abrir esa imagen de disco en concreto.

OCHO.-
Si queremos que tanto Mac OS X, como Windows o Linux puedan escribir datos será necesario dar un formato compatible con todos ellos, es decir: FAT

NUEVE.-
Ya solo queda hacer clic en Format (dar formato) para que comience la creación de la imagen de disco con las opciones elegidas.


 


Abrir contenedores encriptados de archivos.
Si queremos "montar" el contenedor o imagen de disco TrueCrypt solo hay que:

UNO.-
hacer clic en el botón Select File (seleccionar archivo) y buscar y seleccionar el contenedor que queremos abrir

DOS.-
una vez seleccionado, elegiremos un "número de unidad" (Mac OS X y Linux) o una "letra de unidad" (Windows)

TRES.-
Haremos clic en Mount, con lo que se nos solicitará la contraseña establecida para ese contenedor.

CUATRO.-
Al hacer clic en OK se montará la imagen de disco como si se tratara de un pendrive o disco externo.

Si cerramos la aplicación TrueCrypt el volumen se desmontará automáticamente, aunque también podemos hacer esto con el botón "dismount" (desmontar).



¿Y si el ordenador no tiene instalado TrueCrypt?

La versión para Windows muestra en Tools la opción Traveller Disc Setup, que crea un directorio en el disco externo o pendrive con la aplicación y los archivos necesarios para ejecutar la aplicación TrueCrypt aunque ésta no esté instalada en el ordenador (este es otro motivo por el cual prefiero el método descrito a la encriptación de toda la unidad, pues esto no permitiría utilizar el pendrive desde un ordenador que no tuviese ya instalado TrueCrypt en su disco de inicio). La versión para Mac OS X no muestra esta opción; sin embargo, he comprobado que basta con copiar la aplicacion TrueType.app de Aplicaciones al pendrive para que ésta funcione en un Mac aunque éste no la tenga instalada en el disco duro.


¿Hasta qué punto es seguro TrueCrypt?

En el apartado FAQs de la web de TrueCrypt se asegura que, si se desconoce la contraseña es prácticamente imposible, y que de hecho "ni el FBI fué capaz de desencriptar un volumen TrueCypt después de un año de intentos".

Por supuesto, "si se desconoce la contraseña". Y el punto débil está en los usuarios que utilizan para su contraseña términos que son susceptibles de ser descubiertos mediante "ingeniería social", es decir: fechas (cumpleaños, aniversarios, nacimiento de hijos), nombres de hijos o de mascotas, direcciones, números de teléfono e incluso secuencias numéricas (12345) o de letras (ABCD). Recordad: palabras no existentes en los diccionarios, combinar cifras, letras (mayúsculas y minúsculas) y símbolos, y utilizar al menos ocho caracteres.

jueves, 31 de marzo de 2011

¿Vale la pena virtualizar Mac OS X en un PC?



He dedicado varias entradas de este blog a la virtualización de Windows en el Mac recurriendo para ello a VMware Fusion, Parallels, o VirtualBox. Con cualquiera de las tres opciones podemos correr una o varias máquinas virtuales (guests) simultáneamente con el sistema operativo del ordenador real o anfitrión (host). Si bien es posible correr distribuciones de Linux, o sistemas como Solaris, FreeBSD, etc. lo interesante para los usuarios de Apple es poder utilizar alguna versión de Windows sin necesidad de reiniciar el ordenador como requiere Bootcamp.

El rendimiento de una máquina virtualizada es inferior al que ofrecería Windows corriendo de forma nativa en un ordenador real, pero suele ser suficiente para muchos usos, y es una gran ventaja poder copiar y pegar, y compartir archivos y carpetas "entre Mac y PC".

Pero muchos usuarios se preguntan si sería posible hacer lo contrario: virtualizar Mac OS X (el guest) en un PC con Windows o Linux (actuando como host). ¿O es montar un hackintosh la única solución para utilizar Mac OS X en un ordenador que no sea de Apple?

Evidentemente a Apple no le interesa que se pueda utilizar Mac OS X en un ordenador de otra marca, por lo que no pone nada de su parte para que esto se pueda hacer. Es por ello que los desarrolladores de software de virtualización no ofrezcan tampoco por defecto la posibilidad de virtualizar Mac OS X, con la única excepción de hacerlo con la versión server del sistema operativo ...y siempre y cuando se haga sobre un hardware también de Apple.

Así, si intentamos crear una máquina virtual en un PC y que corra Mac OS X (versión de escritorio) veremos que no aparece esta opción en la configuración de VMware, Parallels o Virtualbox. Y lo peor es que éstos tampoco facilitan las "tools", que vienen a ser como los driver para que el sistema opertivo virtualizado "se entienda" con el hardware virtualizado. Podemos pensar sin embargo que, si en muchos casos es posible instalar "extraoficialmente" Mac OS X en algunos PC con la configuración de hardware adecuada (aunque esto requiera tiempo y paciencia) ¿porqué no va a ser posible hacerlo también en una máquina virtual?


La respuesta es que sí se puede hacer, pero el quid de la cuestión es ¿con qué rendimiento? Y aquí pasamos del entusiasmo a la decepción. Tras haber peleado en ocasiones anteriores durante horas con diferentes configuraciones de hardware para conseguir montar un hackintosh, decido saltarme varios pasos y utilizar una imagen de disco "precocinada" de VMware sobre la cual me ponen en la pista en este blog. Supuestamente se puede hacer funcionar ésta en VirtualBox, para lo cual es necesario editar cierto archivo XML, pero a mi me resultó imposible por lo que decidí probarla en un VMware Workstation instalado en un Sony Vaio Intel Core 2 Duo a 2 GHz y con 2GB de RAM.

Mac OS X inicia lentamente y tras unos instantes tenemos corriendo Leopard (10.5) en una ventana del Sony Vaio. La imagen de disco sólo contiene inglés como idioma para la interfaz del sistema operativo, pero el problema es que todo funciona de forma ralentizada. La forma en que se despliegan los menús, el retardo en abrir carpetas, los muchos segundos que toma abrir algo como iCal, hacen que el Mac Pro virtualizado sea inutilizable en la práctica. La red configurada como NAT funciona y permite navegar, pero no hay sonido. Y por supuesto, al no existir las "tools" correspondientes no es posible copiar y pegar o compartir carpetas. Una de las causas de todo esto es que sólo es posible configurar la máquina virtual con un único procesador Core Solo.


Nada que ver con el caso inverso, en el que es Windows el virtualizado sobre un Mac, y que puede llegar a funcionar más eficientemente que muchos PC reales. Puede que en un  PC muy potente, con mucha RAM y con una imagen de disco optimizada las cosas vayan algo más fludas. Pero un viejo Mac G4 con Leopard y de segunda mano es una solución infinitamente superior a este hackintosh virtual que no pasa de ser una mera curiosidad.




Actualización (1 abril 2011)

El lector Paco muestra su desacuerdo con las conclusiones de este post. No pongo en duda lo relatado en su comentario y le agradezco mucho su aportación, pero si leemos los comentarios en el blog al que se hace referencia, encontramos que:

- 1 usuario dice que lo consiguió, aunque de otro modo
- 1 asegura que le funciona perfecto
- 2 se quejan de que "les va lento"
- 1 lamenta que no le funcione el sonido
- 20 no lo han conseguido en absoluto

Podemos encontrar resultados similares en todos los sitios donde aparece el tema. Es decir, el que sea posible depende de configuraciones concretas de hardware, del sistema operativo "host", del software de virtualización utilizado y la versión de éste, de la imagen ISO hackeada del instalador de Mac OS X elegida …y del factor suerte. Algo muy parecido a lo que ocurre con los hackintosh, asunto sobre el que escribí este post  y hacía este símil:

"Los 100 ordenadores de Almacenes Manolo son muy baratos. Pero se da la circunstancia de que 70 de ellos no funcionan y 25 lo hacen deficientemente. Sin embargo, 5 de ellos si que funcionan bien, incluso mejor que los de otros establecimientos. Los compradores de estos 5 ordenadores están muy satisfechos, y con motivo. Por ello recomiendan a sus amigos y familiares que hagan sus compras en Almacenes Manolo."

martes, 29 de marzo de 2011

El famoso mensaje de error "no le dejo".

Un toque de humor "geek"...
Por fin alquien consigue hacer una captura de pantalla del famoso mensaje de error "no le dejo". Todos aquellos que prestaban asistencia técnica se mostraban desconcertados ante un extraño error reportado por los usuarios que, por toda explicación se limitaban a decir "es que no me deja".

jueves, 24 de marzo de 2011

Tu Mac es mucho mas inseguro de lo que piensas.


Cuando hablamos de seguridad en los Mac solemos pensar en los peligros de internet y el posible malware que pueda afectar a nuestro ordenador, pero es habitual no plantearse qué pasa cuando alguien malintencionado tiene acceso físico al ordenador.

Recordad que argumentar que "yo no tengo nada que ocultar" es muy cuestionable, ya que no se trata sólo de obtener información de datos bancarios, ni lo que pueda hacer alguien con las fotos de nuestos hijos, sino del peligro que supone que se llegue a suplantar nuestra identidad en un mundo cada vez más interconectado. Del mismo modo que puede ser un mal trago tener que explicar a la policia y vecinos que si alguien ha utilizado nuestra red WIFI para traficar con pornografía infantil es porque no hemos tenido la precaución de protegerla, no podemos ni imaginar lo qué alguien puede llegar a hacer con los datos de nuestras cuentas de correo y de redes sociales.

No se trata de que alguien tenga especial inquina por uno de nosotros, el uso de datos y la suplantación de identidades es un negocio que mueve demasiado dinero como para tomar el asunto a broma.


Entrar en tu ordenador puede ser demasiado fácil.
De entrada voy a obviar los casos perdidos en los que el propietario de un portátil, a pesar de desplazarse con él por lugares públicos lo tiene configurado para un arranque automático. Es más, si ya estás cometiendo la temeridad de tener habilitado el inicio automático y sin contraseña ...no vale la pena que sigas leyendo.

Pero partamos de la base de que no eres un inconsciente y si que es necesario introducir una contraseña para usar tu Mac. Tal vez te creas muy seguro, pero has de saber que si alguien roba tu portátil, o simplemente tiene acceso a tu ordenador en la oficina o en casa, sólo necesita una copia del DVD de instalación para pulsar "C", iniciar con éste, y cambiar la contraseña de los usuarios que quiera con la utilidad incluida en el DVD. Ya solo necesita reiniciar el ordenador con tu nombre de usuario y la nueva contraseña.

Si ese alguien no dispone del DVD de instalación, pero tu Mac tiene puerto Firewire, solo necesita conectar tu Mac a otro portátil con el cable correspondiente, e iniciar tu ordenador en modo disco de destino ("modo Firewire") pulsando "T" para montar el disco duro en su escritorio y tener acceso a todo su contenido. Como vemos, esta característica tan especial y práctica de los ordenadores Apple con puerto Firewire es un arma de doble filo.

Si mantenemos pulsada la "T" al arrancar, el Mac inicia directamente en modo disco de destino o "modo Firewire".

Si tu Mac no tiene puerto Firewire y quiere acceder de forma parecida a la anterior, tendrá primero que desmontar el disco duro y montarlo en una caja externa USB. Como en el caso anterior tendá acceso a todo el contenido del disco.

Aunque Apple ha ido introduciendo cambios para mejorar la seguridad en las diferentes versiones de Mac OS X (...Tiger, Leopard, Snow Leopard) sigue siendo posible que si el intruso tiene unos mínimos conocimientos no necesite nada mas; tan solo ha de iniciar tu Mac en modo de usuario único pulsando simultáneamente las teclas command + S. Desde ese momento tiene acceso con privilegios de usuario root aunque desconozca la contraseña del usuario root. No soy un experto en el tema, pero no acabo de entender porqué Apple permite que ésto sea así, cuando en Linux, por ejemplo, esto es imposible. Y esto es preocupante porque le permite a un malintencionado hacer varias cosas:

- Con las últimas versiones de Mac OS X ya no se puede cambiar la contraseña del usuario root (como si se podía antes), pero si crear un nuevo usuario administrador, acceder como éste y hacer luego lo que te apetezca.

- También podemos cambiar un usuario no administrador de su grupo al grupo de administradores, con lo que ya puede reiniciar con ese usuario y hacer los cambios que quiera con los privilegios necesarios.

- Igualmente se pueden descargar el conjunto de caracteres alfanuméricos del hash del password del usuario root para desencriptarlos más tarde con alguna de las utilidades que existen para ello.

- Tampoco es muy complicado borrar el archivo de configuración completada (applesetupdone) que se genera al finalizar esa primera configuración que hacemos al estrenar equipo. De este modo, cuando reinicie el ordenador aparecerán de nuevo todos los pasos para la configuración del equipo que vemos en un Mac salido de fábrica. Ya solo queda ver el video de bienvenida con música de Moby, elegir el idioma y crear -otra vez- un nuevo usuario administrador. Por supuesto, todos los datos de los usuarios previamente creados siguen ahí.

- Y evidentemente, es posible instalar "malware", ya sean rootkits o un keylogger que espíe lo que tecleamos en el Mac, así como todo lo que se le pase por la cabeza a un intruso habilidoso.


¿Qué podemos hacer para evitar el acceso no autorizado a nuestro Mac?
Para empezar debemos activar la opción que obliga a introducir la contraseña de usuario tras iniciarse el salvapantallas o el reposo. Esto es práctico en ciertos puestos de trabajo, o por ejemplo en una presentación; si debemos alejarnos momentáneamente de nuestro ordenador, podemos activar manualmente el bloqueo, y si nos olvidamos de ello éste se activará automáticamente transcurrido un tiempo prudencial.

También podemos configurar el tiempo de inactividad tras el cual se ha de cerrar automáticamente la sesión de usuario. Esto sin embargo, no funciona siempre ya que ciertas aplicaciones abiertas pueden impedir que se complete el cierre.

Pero podemos ponerle las cosas mucho más difíciles al malvado hacker apagando el ordenador y habiendo establecido previamente una contraseña en el firmware. Esta contraseña bloquea el arranque del ordenador en la misma placa base (motherboard). Esto podemos hacerlo fácilmente con la Utilidad Contraseña Firmware que también encontramos en el DVD de instalación.

Esto impide el arranque en modo de usuario único, pero tiene desventajas en el uso diario y una gran ventaja desde el punto de vista de la seguridad: ya no podremos iniciar desde el DVD de instalación pulsando simplemente "C", ni arrancar en modo Firewire, ni desde el volumen de diagnóstico, ni desde un servidor Netboot, ni tampoco restablecer la RAM de parámetros.

Esto último es interesante, ya que hasta para modelos recientes, existía un procedimiento que consistía en extraer módulos de RAM y resetear parámetros (PRAM y NVRAM) mediante combinación de teclas, con lo cual se eliminaba la contraseña firmware.

Es más, será necesario iniciar pulsando Option (Alt), e introducir el password, para solo entonces poder seleccionar la unidad desde la que arrancar, ya sea el disco de instalación original, un clon de nuestro disco u otra opción.

De este modo ya no se podríá recurrir al modo de usuario único y hacer barbaridades, pero el mayor inconveniente es no poder utilizar esta forma de arranque para reparar el ordenador y utilizar fsck o Applejack. Estamos obligados a llevar con el portátil una copia del DVD de instalación por si surge algún problema y queremos usar Utilidad de Discos o para deshabilitar la contraseña Firmware si fuese necesario. Sólo por esto, algunos usuarios prefieren utilizar esa protección únicamente en ordenadores portátiles, y prescindir de esta medida en el Mac que usan únicamente en casa.

Pero aunque el inicio en modo Firewire queda deshabilitado, esto no impide para nada que se acceda al contenido del disco desmontando éste como veíamos antes.


¿Qué podemos hacer para proteger nuestros archivos, carpetas y datos?

¿Y si alguien consigue el acceso físico a nuestro ordenador e incluso al mismo disco duro?
Lo más sencillo es crear imágenes de disco encriptadas utilizando para ello Utilidad de Discos, como ya explicaba en esta entrada anterior. Doy por supuesto que nunca añadiremos a llaves la contraseña para abrir dichas imagenes automáticamente. Este método es también muy recomendable para nuestros pendrives o "llaveros USB" que podemos perder fácilmente.

Sin embargo esto tiene inconvenientes. El más peligroso es que las imágenes de disco pueden dañarse o corromperse, con lo que perderíamos el contenido íntegro de éstas si no tomamos la precaución de hacer copias de seguridad con regularidad. Por otro lado, no podemos guardar todo en imágenes de disco; nuestro correo por ejemplo, seguiría siendo vulnerable.


¿Y no podemos encriptarlo todo de algún modo?

Absolutamente todo, no: pero si que podemos recurrir a la solución que pone Apple a nuestra disposición y que va incluida en el propio Mac OS X: Filevault. En este enlace Apple explica qué es y cómo se configura FileVault. En resumen se trata de encriptar toda la carpeta de inicio o carpeta "home" de una cuenta de usuario.

El inconveniente es que la encriptación y desencriptación de los datos a medida que abrimos y guardamos archivos, se va haciendo "sobre la marcha", lo cual ralentiza algo el funcionamiento del Mac. Así que, si trabajamos con aplicaciones de edición de vídeo o de imagen tal vez sea mejor guardar los proyectos en la carpeta Compartido o en una unidad externa. Como ocurre en el caso de la contraseña Firmware cabe plantearse si es mejor recurrir a esta medida de seguridad sólo en ordenadores de determinados puestos de trabajo o en portátiles.

A fin de cuentas hay un aspecto desde el cual el Mac es mucho más inseguro que el PC: un ladrón siempre preferirá robar un Macbook a un portátil de otra marca.