martes, 25 de marzo de 2014

Cómo gestionar archivos del Finder como lo hacemos con las fotos en iPhoto

¿Podríamos gestionar los archivos del Finder como lo hacemos con las fotos en iPhoto o en Aperture? ¿Sería posible utilizar palabras clave o keywords, crear álbumes, álbumes inteligentes, etc…?
En cierto modo si es posible, de hecho el Mac OS X ya nos facilita las herramientas adecuadas: alias (accesos directos), Vista Rápida (Quick View) carpetas Inteligentes, Comentarios de Spotlight, Automator y recientemente las nuevas etiquetas de Mavericks. Sin embargo, muchos usuarios apenas las utilizan, incluso ignoran que existan.

Los alias (equivalentes a los accesos directos de Windows) son realmente útiles. Un alias es ítem que hace de enlace o referencia al archivo original. Si tenemos una película en la carpeta Videos, y disponemos de su alias en el Escritorio, basta con hacer doble clic sobre éste para que se abra el archivo original. Por supuesto, es posible crear varios alias y colocarlos en ubicaciones diferentes para acceder a los originales desde diferentes sitios. No solo evitamos así duplicar los archivos, sino que evitamos duplicar su peso en MB, ya que un alias suele pesar menos que una foto, video o documento complejo. Para crear el alias de un documento o carpeta solo hay que seleccionarlo, y usar el atajo de teclado comando + L, o bien hacer clic derecho sobre el y elegir Crear alias. Es posible seleccionar varios archivos y crear alias de todos ellos en un solo paso, para a continuación trasladarlos a la carpeta que queramos. De este modo esa carpeta vendría a ser un “album” con una selección de ítems referenciados a los archivos originales. Una diferencia importante con respecto a iPhoto es que en éste podemos arrastrar el contenido de un álbum a una carpeta del Finder de modo que se copien a ésta las fotos originales. Pero si arrastramos o copiamos un alias a una carpeta del Finder lo que se copia es simplemente el alias, no el original. Para conocer la ubicación del original de un alias usaremos el atajo de teclado comando + R o haremos clic derecho sobre el y elegiremos Mostrar original…

Sorprendentemente Vista Rápida es desconocida para muchos usuarios que ya tienen el Mac desde hace tiempo. Nos permite previsualizar -que no abrir- prácticamente cualquier archivo o documento seleccionándolo y pulsando la barra espaciadora, en muchos casos incluso aunque no dispongamos de la aplicación que lo creó. Si volvemos a pulsar la barra espaciadora la previsualización desaparece. También es posible añadir como botón Vista Rápida a la barra de herramientas de las carpetas del Finder (Visualización / Personalizar barra de herramientas…). Es ese botón con forma de ojo. Resulta especialmente cómodo elegir la visualización como lista, seleccionar un archivo, pulsar barra espaciadora y desplazarse rápidamente entre las previsualizaciones de los archivos de un listado utilizando las teclas cursoras o flechas arriba/abajo/izquierda/derecha. De este modo, podemos revisar en un momento las fotos de una carpeta, el contenido de Descargas, etc… Recordad que la combinación de teclas Comando + Suprimir traslada a la Papelera el archivo seleccionado, es decir, el que estamos previsualizando en ese momento, lo cual es un método rápido para “hacer limpieza”.
Las carpetas inteligentes permiten hacer búsquedas de archivos o documentos en función de diferentes criterios, pero con la ventaja de que esos criterios de búsqueda pueden ser guardados, aunque los resultados se irán actualizando de forma automática. En este caso funcionan de forma similar a los álbumes inteligentes de iPhoto o Aperture. Podemos por ejemplo, crear una carpeta inteligente que muestre juntos (sin moverlos de allí donde esté cada uno) todos los documentos PDF guardados en un rango de fechas concretas y que contengan la palabra “seguro”.
Las carpetas inteligentes muestran resultados en base al contenido, tipo de archivo y toda una serie de metadatos. Pero estoy seguro de que muchos no habéis visto todos los criterios de búsqueda que podemos utilizar y os sorprenderéis si en el menú desplegable correspondiente elegís “Otro…”

No olvidéis que haciendo clic en el “más” se pueden añadir y combinar criterios de búsqueda que filtren cada vez más los resultados a obtener. Las carpetas inteligentes que vayamos creando pueden ser guardadas en el Escritorio o carpeta que queramos, pero veréis que existe la opción de añadirlas a la barra lateral de las carpetas del Finder.

Los comentarios de Spotlight son algunos de los metadatos utilísimos que pueden buscar las carpetas inteligentes. Si seleccionamos un archivo o carpeta y usamos el atajo de teclado comando + I (o hacemos clic derecho sobre el) aparece la ventana de información de ese ítem. Veremos un campo llamado “Comentarios”, que podemos rellenar con descripciones o palabras clave que tanto Spotlight como una carpeta inteligente pueden reconocer. Imaginad lo útil que pueden ser palabras clave como Pepe Pérez, finalizado, pendiente, retocar, revisado, a imprimir, archivar, etc… especialmente en el flujo de trabajo de un estudio u oficina.
Es cierto que añadir estos datos a los archivos uno a uno es poco práctico, pero por ello en una entrada anterior explicaba cómo añadir a nuestro Mac (usando Automator) la capacidad de asignar “palabras clave” a varios archivos a la vez con dos clics. Las ventajas de este método sobre las nuevas etiquetas de Mavericks son su “retrocompatibilidad” con versiones anteriores de Mac OS X, y que no estamos limitados únicamente a tres etiquetas por archivo.
Las nuevas etiquetas de color que aparecen en Mac OS X desde Mavericks son sin embargo, muy fáciles de usar, y para mi su mayor ventaja es la posibilidad de añadir etiquetas directamente desde el cuadro de diálogo que aparece al guardar un nuevo documento. Doy por hecho que ya habréis visto que en las Preferencias del Finder podemos renombrar, eliminar y elegir el color de las etiquetas.
Como veis, combinando estos métodos podemos visualizar, clasificar y encontrar archivos de una forma más eficaz que utilizar solamente una estructura jerárquica de carpetas para ordenar y clasificar nuestros archivos.


lunes, 24 de febrero de 2014

Averigua con Automator, Dropbox e iCal la IP pública de tu casa u oficina

En la entrada anterior os hablaba de IPmenu, como solución al problema de cómo conocer la dirección pública de tu casa u oficina para acceder a tu ordenador “desde fuera”. La ventaja de IPmenu “era” que comprobaba regularmente la dirección IP y si ésta había cambiado nos mandaba un mensaje de correo electrónico con la nueva dirección. Y digo que la ventaja “era” porque hoy mismo he recibido una notificación del desarrollador avisando de que ese servicio dejaba de estar disponible.

Existen soluciones basadas en scripts que obtienen nuestra IP pública y la hacen llegar por email o incluso algún servicio de mensajería, pero pueden ser demasiado complicados para la mayoría de usuarios, por lo que os propongo una solución muy simple basada en Automator (del que ya hemos hablado anteriormente), DropBox y Calendario.

Quede claro que partimos de la base de que no disponemos de una IP fija y que tampoco recurrimos a servicios como DynDNS o similares.

La idea, de forma resumida, es crear un sencillo flujo de trabajo o workflow que obtiene la IP y crea con ella un documento de texto que guarda en DropBox. Para que esto se haga de forma automática, crearemos un evento repetido en Calendario que ejecutará la aplicación con la frecuencia que indiquemos.

De este modo y allí donde estemos, podremos consultar la IP leyendo el documento de texto que se va guardando en nuestra carpeta DropBox. Por supuesto podemos utilizar también Box, OneDrive o cualquier servicio similar que sincronice con una carpeta de nuestro Mac.

¿Cómo averigua Automator la IP? Un modo es consultándola en las numerosas direcciones web que nos facilitan nuestra dirección IP pública. Estas son algunas de ellas:


El flujo de trabajo de Automator es el siguiente:
La Acción Obtener las URL especificadas hará que Automator acceda a una de las web que hemos visto antes para  que ésta le facilite la IP pública de nuestro router.
La Acción Obtener texto de página web copiará el texto de la página, entre el que está la dirección IP que necesitamos.
La Acción Nuevo archivo de texto creará con el texto obtenido un nuevo documento de Textedit en Dropbox. Observad que se ha activado la casilla Reemplazar archivos existentes.
Es importante que el flujo o una copia de éste se guarde como aplicación, ya que de lo contrario el evento de Calendario se limitará a abrir Automator y el workflow no se ejecutará.
Ya en el Calendario crearemos el evento (o eventos) en cuestión, indicando la hora y estableciendo como “alarma” que se abra la aplicación creada con Automator.
Y esto es todo; a las horas indicadas, el Calendario abrirá el flujo de trabajo que hemos creado y guardado como aplicación en Automator, y ésta creará en Dropbox el archivo de texto con nuestra IP que podremos consultar desde cualquier sitio:
Matthew Thomas publica en Automator World una Acción de Automator llamada Get IP, creada por él y que podemos descargar y añadir a la Biblioteca de Acciones de Automator de nuestro ordenador. Esta Acción ejecuta un script que obtiene la IP pública, y en el flujo de trabajo anterior reemplazaría a Obtener las URL especificadas. Para que funcione correctamente, en este caso la segunda Acción sería Copiar en el Portapapeles:





domingo, 16 de febrero de 2014

Accede a los documentos de tu Mac desde el iPhone o iPad.

¿Es posible acceder a las carpetas y documentos de tu Mac desde tu iPhone o iPad?

Vamos a ver cómo:

- Abrir o guardar documentos (en tu Mac) directamente desde el Pages, Numbers o Keynote de tu dispositivo iOS, o explorando carpetas con WebDAV Navigator.
- Hacerlo desde cualquier ubicación fuera de casa u oficina.
- Acceder directamente, sin servicios intermediarios en la nube, como DropBox, OneDrive, Sugarsync o similares.

Para hacerlo de forma sencilla y completamente gratuita necesitaremos de:

MediaMaster Server, es una aplicación gratuita para Mac OS X disponible en la App Store, y que permite compartir la carpeta del Mac que elijas (y sus subcarpetas). Lo que hace MediaMaster Server es convertir tu ordenador en un servidor de archivos WebDAV con sólo un par de clics.

IP Menu es una utilidad para Mac que podemos descargar desde su web de forma gratuita, y que además de mostrarnos la IP pública de nuestro router en cada momento, podemos configurarlo para que nos envíe un correo electrónico si ésta ha cambiado. Es una solución simple si no disponemos de una IP pública fija, o no utilizamos un servicio como DynDNS.

WebDAV Navigator, gratuito y para iOS, nos permite navegar desde el iPhone o iPad, entre las carpetas que el  Mac está compartiendo mediante MediaMaster Server. Desde éste, podemos abrir archivos y crear nuevas carpetas.

Abrir el puerto 8000 en el router, o aquel que hayamos configurado en MediaMaster Server, si queremos acceder al Mac desde cualquier ubicación y no sólo desde dentro de casa u oficina. Afortunadamente, esto es cada vez más sencillo en los router actuales y no requiere de especiales conocimientos de informática.

¿Cómo configuramos estas aplicaciones?

La configuración de MediaMaster Server es tan sencilla como la de Time Machine, de hecho el panel de Preferencias es muy similar. A la izquierda, un simple botón ON-OFF activa el servidor, y a la derecha vemos tres apartados: General, Settings y Log. En General,  tan solo debemos seleccionar la carpeta que queremos compartir, haciendo clic en el botón Select root directory…
En Settings introduciremos un nombre de usuario, la contraseña y el puerto de acceso. Por defecto aparece el 8000 pero podemos utilizar otro. Por motivos de seguridad es muy recomendable activar la casilla Secure HTTP.


Y esto es todo, ya que en Log tan sólo veremos el registro de actividad de MediaMaster Server.

IP Menu también es muy sencillo de instalar y configurar. Como vemos en la siguiente captura de pantalla, añade un nuevo icono en la barra superior desde el cual podemos consultar la IP externa o pública, y que será el dato que necesitaremos para acceder al Mac desde una ubicación remota. Esto no sería necesario si hubiéramos contratado una IP fija o tuviéramos una cuenta de DynDNS o un servicio similar.



En las Preferencias, podemos definir la dirección de correo a la cual enviará la nueva IP pública si detecta que ésta ha variado, así como cada cuánto debe hacer la comprobación.
También podemos decidir si queremos que IPMenu se inicie automáticamente al iniciarse la sesión de usuario.
WebDAV Navigator, es igualmente fácil de utilizar en nuestro iPhone o iPad, como muestran las capturas de pantalla que siguen. En primer lugar añadiremos el "nuevo servidor" (nuestro Mac), para lo cual necesitaremos dar un nombre a esa conexión, el nombre de usuario y contraseña que elegimos en MediaMaster Server y la dirección IP que nos facilitado IPMenu.

A la dirección IP habrá que añadirle el puerto, ya sea el 8000 que viene por defecto u otro que hayamos elegido.

Si los datos son correctos, en pocos segundos se establecerá la conexión y veremos el contenido de la carpeta del Mac compartida por MediaMaster Server

Si mantenemos la pulsacion sobre un archivo, WebDAV Navigator nos dará la posibilidad de abrirlo utilizando una aplicación. En este caso al tratarse de un documento de Pages, sería ésta la aplicación a elegir.


Pero también podemos abrir o guardar los archivos directamente desde una aplicación como Pages y prescindir de WebDAV Navigator:

Abrir puertos en el router
no es excesivamente complicado en los routers modernos, y es algo ya comentado en este blog en la entrada "Qué debemos hacer para acceder a nuestro ordenador desde internet" pero, ¿porqué hay que configurar el router y qué es eso de "abrir puertos"?

Cuando desde algún lugar accedemos a la dirección externa o pública de nuestro router, éste debe saber a qué equipo concreto de nuestra red nos queremos conectar. Para ello hay que indicarle la IP del ordenador que tiene instalado MediaMaster Server y el puerto que hemos definido para ello.
¿Cómo se configuran los routers?
La mayoría de routers permiten acceder a ellos mediante un navegador. En Explorer, Firefox, Safari… teclearemos http://192.168.1.1 o la IP de que se trate y que coincidirá con la llamada "puerta de enlace". Aparecerá una ventana en la que deberemos identificarnos con un nombre de administrador y una contraseña. Estos dependerán del modelo de router y del proveedor que nos lo ha facilitado, pero suelen ser del estilo de "admin/1234", "1234/1234", sólo "admin", etc…

Aunque la idea sea la misma, en los diferentes modelos de routeresto se hace de diferentes formas y a veces llamándolo también de forma diferente: en algunos routers esto es llamado NAT (de network address translation), "mapping avanzado", y en otros, "servidores virtuales".

Si el manual facilitado por el fabricante del router no es lo bastante claro, podemos encontrar manuales y ayuda para la configuración de diferentes modelos en páginas como adslayuda.com.

miércoles, 29 de enero de 2014

Cómo instalar Windows en un Mac, paso a paso, con Parallels 9.


En una entrada anterior explicaba Cómo instalar Windows 7 en un Mac virtualizando con VirtualBox. Recientemente he vuelto a instalar un Windows virtualizado, pero esta vez utilizando el nuevo Parallels 9.

También en este caso hace falta un instalador de Windows. En este caso he utilizado un CD original de instalación de Windows XP, aunque Parallels también permite utilizar imágenes ISO. Esto puede ser interesante si queremos instalarlo en un ordenador sin lector de CD.

De nuevo, os muestro las capturas de pantalla de todo el proceso de instalación:

Parallels puede adquirirse tanto online como en tienda física, aunque en este último caso la caja no contendrá ningún CD de instalación, sino solo alguna documentación y la clave de activación o "serial". Por tanto, en ambos casos deberemos descargar el correspondiente instalador.

Una vez descargado el archivo DMG, haremos doble clic sobre él.

La imagen de disco DMG se abrirá y montará mostrando el instalador propiamente dicho.
Lo primero que veremos es el contrato de licencia de software que debiéramos leer antes de hacer clic en Aceptar.
La instalación requiere que escribamos nuestro nombre de usuario del Mac, así como la correspondiente contraseña. Es necesario que el usuario tenga privilegios de Administrador, lo cual será así por defecto si somos el único usuario del ordenador.
Una vez pulsemos Aceptar, se iniciará el proceso de instalación de la aplicación Parallels y  los demás archivos  necesarios.
Deberemos crear nuestra cuenta Parallels y registrarnos. Utilizaremos para ello nuestra cuenta de correo y -por motivos de seguridad- elegiremos una contraseña específica para nuestra nueva cuenta de Parallels.
Ahora introduciremos la clave de activación que encontramos en la caja, o la obtenida en la compra online.
Si la clave se ha introducido correctamente obtendremos este mensaje y haremos clic en Aceptar.
Parallels incluye un servicio muy interesante llamado Parallels Access (nada que ver con la base de datos Access de Microsoft) que permite, mediante la instalación de una aplicación en un iPad, acceder en remoto desde éste a nuestro Mac y utilizar tanto las aplicaciones que instalemos en Windows como las instaladas en Mac OS X.

Este servicio se puede activar o desactivar a voluntad, de modo que podemos hacer clic en Instalar si estamos indecisos.

Si queremos utilizar o al menos probar Parallels Access, deberemos dejar nuestro Mac encendido en casa o en la oficina y cambiar la configuración de reposo para que permanezca activo cuando queramos acceder a él desde otra ubicación.


Para que se mantenga abierta la conexión entre nuestro Mac y el iPad, ambos deben hacerlo a través de los servidores de Parallels, y por ello es necesario que Parallels Access (en el Mac) esté activo con nuestra cuenta de Parallels.

Y para que el Parallels Access de nuestro Mac pueda mantener esa conexión abierta es necesario que le demos permiso en el panel de Seguridad y privacidad de las Preferencias del Sistema.
Como muestra la imagen, hay que activar la casilla de verificación correspondiente.
El instalador de Parallels nos pedirá el CD de instalación de Windows. Introduciremos éste si disponemos de lector de CD/DVD interno o de un lector externo conectado mediante USB. Este lector externo puede ser tanto el modelo de Apple como prácticamente cualquier otro lector de otra marca. (En mi caso, utilizo el viejo lector óptico de un PC clónico conectado a una caja de disco duro externo. Estéticamente es horroroso, pero sólo lo utilizo excepcionalmente.)
Si disponemos de una imagen ISO del disco de instalación de Windows elegiremos esa opción y arrastraremos el archivo sobre la ventana. Podemos crear la imagen ISO en otro ordenador, ya sea Mac o PC, utilizando alguna de las herramientas disponibles en internet. En un Mac es muy sencillo hacerlo con Utilidad de Discos. Al final de la entrada podéis ver los pasos a seguir.
Si el instalador lee correctamente el CD de instalación o la imagen ISO, nos pedirá la clave de activación de ese paquete de Windows.
Escribiremos el nombre que damos a esa instalación o "máquina virtual" de Windows. Recordad que podemos instalar diferentes "PC virtuales", y con diferentes versiones de Windows, Linux y otros sistemas operativos. En las capturas de pantalla siguientes veréis que la instalación corresponde a un Windows XP, aunque podéis instalar cualquier versión, incluido el nuevo Windows 8.1.
Parallels nos permite elegir entre: mostrar Windows a pantalla completa (ocultando completamente Mac OS X y de modo que nuestro Mac parecerá un PC), dentro de una ventana (el escritorio de Windows y sus programas se verían dentro de ésta) u ocultando el escritorio y barra de tareas de Windows y dejando ver sólo las ventanas de las aplicaciones abiertas en éste (viéndose las ventanas de aplicaciones Windows junto a las ventanas del Mac).
Personalmente creo que es mejor empezar a utilizar Parallels del segundo modo, es decir viendo Windows dentro de una ventana que "lo separe del Mac". Si es esta vuestra decisión, elegiréis la opción Como un PC.
Al igual que otros virtualizadores como VirtualBox o VMware, Parallels puede hacer que el "disco duro" del PC sea automáticamente ampliable a medida que se necesite. El tamaño sugerido de 64GB es el tamaño máximo que permitimos que tenga el disco y el que Windows "cree que tiene". En realidad, una vez finalizada la instalación el "disco virtual" ocupara sólo un par de GB en el disco duro físico del Mac, aunque irá aumentando si instalamos aplicaciones en Windows o guardamos archivos en sus directorios.
Si tenemos un Mac con un disco duro de poca capacidad y queremos asegurarnos de que Windows no ocupe más allá de cierto tamaño podemos reducir el espacio máximo asignado a 32 GB o incluso menos, pero teniendo en cuenta que así limitaremos el espacio disponible para instalar aplicaciones en Windows.
A partir de este punto el instalador de Windows actuará exactamente igual que en un PC real, aunque puede que nos sorprenda la velocidad del proceso, bastante superior a lo acostumbrado.
Como veis en las capturas de pantalla todas las fases son idénticas. En este caso se trata de Windows XP, pero como decíamos antes, podemos instalar cualquier versión de Windows, Linux o incluso Android.


Si en un PC físico y real es necesario que Windows instale los controladores o drivers necesarios para entenderse con el hardware del ordenador, en la máquina virtual también se necesitarán los driver para que Windows "se entienda" con Parallels e indirectamente cine el Mac que lo alberga.


Finalizada la instalación y tras el reinicio de la máquina virtual veremos aparecer el escritorio de Windows. No olvidemos que se trata de un Windows real, y que será susceptible de infecciones por virus y troyanos, por lo que es recomendable instalar un antivirus sencillo y que consuma pocos recursos, como las versiones gratuitas de Avast o AVG.


Aunque Parallels permite una configuración en la que las carpetas de usuario principales sean las mismas para Windows y Mac OS X: mismo directorio para Escritorio, Documentos, Música, Películas, etc... no recomiendo que se haga así por motivos de seguridad.


Los virus o troyanos que pudieran infectar a Windows no podrían ejecutarse en Mac OS X, pero si infectar los archivos que compartieran los dos sistemas operativos. Es por esto que prefiero compartir sólo un par de carpetas específicas y que renombro de forma descriptiva (Mac-Win, por ejemplo).


Como se ve en la captura de imagen, el disco duro virtual con Windows XP ya instalado ocupa menos de 2GB, aunque podría crecer hasta 32GB según la configuración que hemos hecho anteriormente.





Entradas relacionadas:




Cómo crear una imagen ISO del disco de instalación de Windows.

Utilidad de Discos permite crear imágenes de disco a partir de CDs o DVDs. Aunque la extensión de la imagen resultante es DMG, podemos renombrar ésta con extensión ISO, para que sea reconocida por el instalador de Windows en Parallels.
Una vez abierta Utilidad de Discos (carpeta Utilidades, en Aplicaciones) seleccionaremos el icono del CD y en el menú Archivo elegiremos Nueva imagen de disco a partir de "Nombre del CD"


Guardaremos la imagen creada en una carpeta de nuestra elección y que sea accesible por el instalador de Windows de Parallels, por ejemplo el Escritorio.


La creación de la imagen de disco tardará unos minutos...

...y obtendremos un archivo de imagen de disco DMG.
Sólo quedará renombrar la extensión DMG por ISO:
Mac OS X nos preguntará si deseamos hacer ese cambio y haremos clic en Utilizar .iso