sábado 7 de noviembre de 2009

Sistemas operativos como Matrioskas


Este es un "screenshot" o "captura de pantalla" de mi Mac Mini. Sobre el sistema operativo Snow Leopard instalado en éste, podemos ver a la derecha Windows 7 corriendo sobre VMware Fusion; a la izquierda, Mac OS 9 funcionando sobre SheepShaver; y dentro de Mac OS 9 y sobre el antiguo SoftWindows, corre Windows 3.1 .
Al modo de las Matrioskas (esas muñecas rusas que guardan otras en su interior) varios sistemas operativos de diferentes épocas y plataformas en el mismo Mac.
Gracias a "Jabba", por ponerme sobre la pista de SheepShaver (en Faq Mac) en el magnífico foro "Puromac".

martes 27 de octubre de 2009

Cuando es XP el que no puede acceder a un Mac

En un post anterior mostraba cómo hacer que un ordenador con Windows Vista pudiera acceder a un Mac, ya que en Vista ha cambiado la forma de "autenticación". Pero he observado que en circunstancias que no he podido concretar, a Windows XP le pasa lo mismo.

Y digo esto porque en una red con docenas de PCs con Windows XP, de repente y sin saber aún porqué, uno de ellos deja de poder acceder a las carpetas compartidas por un servidor Mac. Mismo sistema operativo, mismos "Service Packs", configuración idéntica, y sin embargo y posiblemente a partir de cierta actualización, aparece el problema.

La solución es la misma que en el caso de Vista: modificar las Directivas de Seguridad Local, cambiando el nivel de autenticación de LAN Manager.

En Windows XP Pro es muy fácil:
tan sólo deberemos ir a: Paneles de Control > Herramientas Administrativas > Directiva de Seguridad Local > Configuración de Seguridad > Directivas Locales > Opciones de Seguridad > Seguridad de redes: nivel de autenticación de LAN Manager. Una vez en éste cambiaremos el parámetro: "Enviar respuestas de LM y NTLM" por el de "Enviar Lan Manager y NT Lan Manager: usar las seguridad de sesión NT Lan Manager versión 2 si se negocia".


En Windows XP Home es un pelín mas complicado,
ya que hay que "tocar" el registro de Windows. Para ello debemos:

Ir a Inicio > Ejecutar… y en el campo "Abrir" escribir "regedit".
Navegaremos hasta: HKEY_LOCAL_MACHINE\SYSTEM\CurrentControlSet\Control\Lsa
En LSA, buscaremos el valor: REG_DWORD: LmCompatibilityLevel
…y si éste no existe, hay que crearlo.
A continuación cambiar el valor "0", que viene por defecto, por un "1".

WIFI en un Powermac G4


Recientemente, y como he comentado en un "post" anterior, he devuelto a la vida a mi viejo Powermac G4, para utilizarlo como "equipo multimedia", es decir para albergar mi biblioteca de iTunes y para ver películas y televisión (gracias a EyeTV).
Sin embargo, existía un problema: su nueva ubicación está demasiado lejos del router, y resulta complicado llevar hasta ella un cable Ethernet por motivos estéticos. Por otro lado los Powermac G4 no disponen de tarjeta WIFI integrada.
Debía buscar una solución para poder acceder a internet desde ese Mac. La solución PLC dadas las características de la instalación eléctrica de mi domicilio tampoco resolvía el problema: la señal es de mala calidad y muy poco estable. He buscado por tanto, alguna tarjeta PCI o adaptador USB WIFI.

Según tengo entendido existen tarjetas PCI WIFI que son reconocidas por el Mac como las ARIA (G54-PCI) de Sonnet. Sin embargo a este fabricante ya las tiene descatalogadas. Sé también, que existen varios adaptadores USB más o menos compatibles con Mac OS X. Pero una de las premisas era invertir económicamente lo mínimo o aprovechar el "material" ya disponible.

Decidí probar a utilizar un adaptador USB WIFI de D-Link, concretamente el modelo D-Link DWL-G122 que había adquirido hace tiempo para utilizarlo -con éxito- en un viejísimo portátil al que había instalado Ubuntu.
Sin embargo, en la web del fabricante no figura ningún driver para Mac OS X. Recordé que buscando información en internet sobre los adaptadores USB para Linux descubrí que la muchos de ellos utilizan en realidad "chipsets" del fabricante Ralink. Acudí. por tanto a la web de éste y efectivamente, existían para su descarga varios paquetes instaladores para diferentes chipsets y cada uno de ellos con versiones para Mac OS X 10.3 Panther, 10.4 Tiger y 10.5 Leopard.
Con el método de prueba y error he dado con el instalador correcto, que tiene el larguísimo nombre de "RTUSB D71w-1.2.4.0_D2500-1.1.3.0 UI-1.6.8.0_2008_12_04.dmg"

Podéis ver la tabla de dispositivos wireless 802.1g de diferentes marcas, basados en los chipsets de Ralink aquí.

Finalizada la instalación y tras reiniciar veo que efectivamente, aparece un nuevo puerto de red, que no es reconocido como un "Airport" sino como una Ethernet o "en1". Podemos dejar esta conexión en modo "automático" mediante DHCP o introducir manualmente los datos (IP del Mac y del router, máscara, servidores DNS…)



Veremos que instalador ha metido en la carpeta Aplicaciones un utilidad para configurar la nueva red inalámbrica, que es "muy poco Apple" y con muchas más opciones de las que realmente vamos a necesitar.

De hecho, basta crear un nuevo "Profile" y pulsar el botón "Activate".

Tras seleccionar nuestra WIFi entre el listado de las que son visibles, elegir el modo WEP (en mi caso) e introducir el password, veo que la conexión es correcta, tanto en velocidad como en estabilidad.



jueves 8 de octubre de 2009

Nueva vida para un -por fin silencioso- Powermac G4 "Mirror Drive"

Habitualmente reivindico que se dé una segunda oportunidad a viejos ordenadores Mac que aún son funcionales para determinados usos.
Una gama de modelos muy interesante son los últimos G4 de sobremesa tipo "torre", concretamente los llamados "mirror drive" que son fácilmente reconocibles por tener las tapas frontales de las unidades ópticas con un acabado de "espejo".
Existen modelos con distintos procesadores, doble procesador a 833 GHz, a 1.25GHz, procesador simple a 1GHZ, a 1,2 GHz, etc.… Todos son capaces de correr con muy buen rendimiento Mac OSX Tiger (Leopard "les viene grande"), que sigue siendo un sistema operativo moderno, pero tienen un defecto que puede llegar a ser molesto: el ruido que originan los ventiladores de la fuente de alimentación y el ventilador ubicado entre las dobles bahías de los discos duros. Llegó a hacerse popular el apodo de "Wind Tunnel" (túnel de viento). Cuando aparecieron, y ante las muchas protestas, Apple admitió dentro de la garantía el reemplazo de las ruidosas fuentes de alimentación, pero en la actualidad -y como es lógico- ya no se puede esperar esta solución. Sin embargo, para un usuario no demasiado manitas es posible reemplazar tanto los ventiladores de la fuente de alimentación como el gran ventilador central.

Podemos acudir con los ventiladores a la tienda de componentes informáticos más cercana, o buscarlos de marcas como Arctic (http://www.arctic-cooling.com/catalog/index.php). En mi caso, la pareja costó unos 6€. Es posible que los conectores de los nuevos ventiladores sean diferentes, En ese caso hay que hacer un poco de "bricolage" con tijeras y cinta aislante, y cortar y unir los cables para utilizar los nuevos ventiladores con los conectores antiguos. Los más "manitas" pueden echar mano de soldador y estaño.

Ya sé que es muy poco ortodoxo, pero en mi viejo G4 decidí añadir un ventilador extra, colocándolo en el hueco que hubiese ocupado un segundo disco duro en la bahía o carcasa vertical. Lo hice al darme cuenta de que el nuevo ventilador central no soplaba con la fuerza que parecía conveniente, por lo que pensé que el disipador de calor del procesador podría necesitar de alguna ventilación extra. De hecho, según la utilidad iStat Pro, la CPU se calienta ahota incluso menos que antes.
El viejo G4 a 1.25GHz es ahora lo bastante silencioso como para utilizarlo para ver películas, escuchar música y -gracias a a un sintonizador EyeTV de El Gato- ver televisión.


Breve descripción del proceso.



Para acceder a la fuente de alimentación (B) y cambiar los ventiladores, debemos "despejar un poco el terreno". Retiraremos las bahías o carcasas de los discos duros (1 y 2) tirando de las palancas de plástico situadas en los laterales, así como la de las unidades ópticas (3). Si hemos retirado ésta, el ventilador (A) sale muy fácilmente deslizando hacia arriba.



Para retirar la carcasa de las unidades ópticas es necesario quitar los tornillos (1 y 2) utilizando un destornillador "de estrella".




La fuente, sin embargo precisa de dos herramientas: una llave "torch" para el tornillo que la sujeta a la trasera del ordenador (podría servir yambién algún número de una llave "Allen"), y un destornillador "de estrella" para el tornillo que la sujeta al interior del lateral derecho.

Si bien es posible retirar completamente la fuente de alimentación, para lo cual habría que desconectar todo el cableado, es suficiente ladearla y dejarla apoyada suavemente sobre el disipador de calor del procesador.


Una vez retiremos los tornillos que cierran la tapa de la fuente podremos desatornillar y acceder a los dos ventiladores situados en la parte frontal.


Los cables de los dos ventiladores están conectados a sus correspondientes conectores, que vemos en el lateral de la caja de la fuente (en realidad es la parte inferior antes de ladearla). Para retirar los conectores puede ser necesario recurrir a un cutter o aguja que nos permita soltar las pestañas que los sujetan.


Una vez efectuado el cambio de los ventiladores, seguiremos el proceso inverso para montar todo de nuevo.

sábado 3 de octubre de 2009

Usar máquina virtual de VMware Fusion en un PC con Windows

Hay algo que yo ya suponía que se podia hacer con Vmware pero que no habia probado hasta ahora, y que creo que es más que interesante: mover una "maquina virtual" desde la biblioteca de Maquinas Virtuales de Vmware Fusion del Mac hasta un PC con Windows (y Vmware instalado) ....y abrirla, así sin más. Aunque sólo sea por poder utilizar el backup de nuestro "Windows virtual" en un PC si a nuestro Mac le pasa algo, ya lo veo muy útil.

Ignoro si esto es así de fácil con Virtualbox o Parallels, o si funcionará igual en una máquina Linux.
En mi caso, por ejemplo, tengo corriendo dentro de un iMac hasta cuatro "servidores virtuales Windows", todos con Windows 2000 o Windows 2000 Server, y que antes se ejecutaban por separado en sus correspondientes viejos PCs y que importé a Vmware "enteritos" (con Vmware Converter).

Aunque ya había probado a usar las "máquinas virtuales" en otros Mac me tranquiliza que pueda usarlas también -en caso de problemas- en un PC con XP, por ejemplo, y sin tener que volver a configurar nada.

martes 15 de septiembre de 2009

¿Hackintosh o Mac de segunda mano?


Para muchos usuarios es sencillamente imposible adquirir un ordenador Macintosh debido a su precio. Y no se trata de que éste este justificado o no, cosa que es tema para otro debate. Un ordenador es la suma del hardware y del sistema operativo y es este último lo que caracteriza y hace atractivo a un Mac para muchos, hasta el punto de renunciar al hardware de Apple para intentar montar un "hackintosh", que viene a ser el resultado de instalar Mac OS X en un PC en el cual se ha buscado la mayor compatibilidad posible con este sistema operativo.

Esto, como es de suponer no está en absoluto soportado por Apple, de hecho es necesario recurrir a determinados trucos y parches que engañen al sistema operativo haciéndole creer que funciona dentro de un Mac. Para ello existen dos métodos: parchear el ordenador y trastear durante la instalación de forma que sea posible utilizar un DVD instalador original de Apple, o bien "descargar" una imagen ya modificada o "hackeada" de ese DVD que entre otras cosas viene con los drivers para un amplia variedad de hardware. Todo esto no es siempre sencillo y el resultado solo a veces es el esperado.

Conseguir hacer funcionar al 100% un hackintosh requiere paciencia, ciertos conocimientos y puede llevar muchas horas o días, y conseguir que sea estable y siga funcionando a pesar de las sucesivas actualizaciones de software puede ser una constante y ardua tarea. Todo ello es un reto irresistible para muchos manitas, muchos curiosamente ya poseedores de un Mac.

Montar uno mismo un hackintosh puede llegar a ser en muchos países la única solución debido a la brutal diferencia de precio respecto a su valor en Estados Unidos o Europa, o a que no existen distribuidores Apple. Aunque esto afecta a veces igualmente al producto de segunda mano, esta opción no debiera ser descartada. Y no se trata de adquirir un producto con un precio algo inferior al nuevo, sino de apostar por un equipo ya antiguo pero capaz de funcionar con el sistema operativo más reciente posible.

Solo los últimos modelos con procesadores Intel son capaces de correr el nuevo sistema operativo Snow Leopard. En el otro extremo, los viejos Mac con procesadores anteriores a PowerPC G3 sólo son capaces de funcionar con Mac OS 9 y son hoy descartables para un uso general.


Pero sin embargo, hay una gama de equipos con procesador G3 que son utilizables con Mac OS X Tiger (10.4). Los G4 obtienen de este sistema un buen rendimiento, y a partir de velocidades iguales o superiores a 833 GHZ, funcionan incluso con Mac OS X Leopard (10.5). Este corre muy decentemente con procesadores G5, aunque es recomendable ampliarlos como mínimo a 1GB de RAM. Naturalmente no podemos dedicarlos a la edición profesional de video, y es posible que no puedan utilizar las últimas versiones de algunas aplicaciones o utilidades, incluso habrá que renunciar a utilizar aquellas (de momento pocas) que solo funcionan en las nuevas máquinas con procesadores Intel.


¿Y qué se puede hacer con un ordenador así? Pues lo mismo que se hacía con ellos cuando eran novedad: Utilizar Microsoft Office (2004), NeoOffice o iWorks, editar vídeos caseros con el iMovie (iMovieHD 6) de iLife, ver o ripear DVDs, navegar con Safari o Firefox, retocar fotos con Photoshop (hasta CS3 sin problemas), realizar ciertos proyectos de diseño gráfico, etc., etc.… Pero todo esto sabiendo que la integración entre sistema operativo y hardware es total. La llamada "experiencia Mac" será mayor que en un hackintosh, aunque éste tenga mayor "potencia bruta".

Se puede argumentar que un ordenador de segunda mano tiene una vida limitada, pero igualmente limitada es la vida de un hackintosh, ya que nada garantiza que sea compatible con versiones futuras de Mac OS X.

Además con un Mac podremos hacer ciertas cosas problemáticas o difíciles en un hackintosh, como clonar fácilmente el disco de arranque en una unidad externa con Superduper o Carbon Copy Cloner, y determinar este disco como disco de arranque o elegirlo al arrancar pulsando "ALT".

Y sobre todo, poder actualizar el sistema operativo automáticamente sin tener que cruzar los dedos y sabiendo que normalmente todo irá bien, y que será posible utilizar herramientas de reparación como Applejack o Disk Warrior en caso de problemas.

domingo 30 de agosto de 2009

De huevos, hueveras y bytes.


En uno de los foros en los que tengo el gusto de participar (Puromac), surgía hace poco una pregunta que yo mismo me hice hace ya muchos años:
¿Porqué una imagen JPEG que guardo con un tamaño de 6 Kb y subo a un blog, web o foro, me es mostrada ahí con un tamaño de 8KB? Es decir, ¿porqué un determinado archivo parece ocupar diferente espacio dependiendo del lugar donde la guarde? El mismo documento parece tener diferentes tamaños si lo guardo en un viejo disquete, en un "llavero" USB, un disco duro externo o en mi ordenador.

La explicación es muy sencilla: existe algo llamado "tamaño de unidad de asignación" o "cluster" de un disco duro. Cuando un disco duro es formateado, es dividido en un número de fracciones, celdas, o espacios iguales en los que se guarda la información. Normalmente los medios de almacenamiento de poca capacidad "trocean" el espacio disponible en unidades más pequeñas que los los discos de gran tamaño.

Hagamos el siguiente símil: supongamos que disponemos de una alacena o despensa (nuestro disco duro) en la que queremos almacenar una gran cantidad de huevos (bytes de información). Deberemos elegir hacerlo en "hueveras" o esos envases de cartón que disponen de huecos para colocar huevos de seis en seis, de docena en docena, o de dos docenas en dos docenas (éstas serán los "clústers"). Supongamos que elegimos utilizarlas de una capacidad de una docena. Si guardamos trece huevos necesitaremos dos hueveras, pero ocuparemos el espacio de veinticuatro. Si contamos nuestras existencias en base al número de hueveras utilizadas parecerá que disponemos de veinticuatro huevos.
Si hubiésemos "formateado" nuestra alacena utilizando hueveras de media docena, aparentemente habría dieciocho huevos, pero en realidad siempre hay trece huevos.

Esta inevitable pérdida de espacio se debe a la necesidad que tienen los sistemas operativos (Windows, Mac, Linux) de organizar e "inventariar" los datos almacenados de forma ordenada y de tal modo que sean accesibles.